Un grupo de 50 voluntarios de la diócesis de Zamora se organizan para fabricar mascarillas para uso doméstico

Ante la crisis sanitaria y la carencia de material para prevenir el contagio del coronavirus, un grupo de voluntarios de la parroquia de San Lázaro de Zamora inicia una nueva actividad: fabricación de mascarillas. La idea surgió en el grupo de Biblia de la parroquia cuando una de las participantes, Fátima, se ofreció para comenzar a coser y a partir de ahí, se formó un grupo de voluntarios que ya alcanza medio centenar de personas.

Desde instancias diocesanas se establecieron contactos con la Subdelegación del Gobierno y la Concejalía de Protección Civil del Ayuntamiento para recibir asesoramiento y coordinar esfuerzos en orden a optimizar la iniciativa.

Tras la organización del equipo y el reparto de material, se ha hecho una primera entrega a la delegación territorial de la Junta de Castilla y León de 500 mascarillas, aunque según prevé el párroco, Florencio Gago, esta cantidad llegará a 1000 en la próxima entrega.

El proceso de elaboración comienza con la entrega del material de fabricación en los domicilios de las personas que se encargan de prepararlas con sus máquinas. “En cada bolsa entregamos tela de algodón, tela de polipropileno (friselina), hilo, gomas y agujas. También se incluye papel o bolsas de plástico para envolver”, explica el párroco.

Hay cuatro voluntarios dirigiendo el trabajo del grupo por vía telefónica. Además otros tres se dedican a cortar las telas y preparar los “kit” para que los voluntarios en sus propios domicilios finalicen la cadena de fabricación con la confección de las mascarillas.

Los miembros de Protección Civil son los encargados de hacer ese reparto del material y posteriormente de recoger el producto final y entregarlo en la delegación territorial de la Junta de Castilla y León. Una vez allí, son los responsables de la institución quienes hacen llegar a la población las mascarillas, atendiendo a la demanda.

La fabricación de las mascarillas ha sido posible gracias a la generosidad del pequeño comercio: El Redondel, Artentela, Roberto Hostelería, Boizas, Matos y Soto, y la Asociación de Vecinos de Zamora.