De San Andrés a San Torcuato. En una noche de verano. Escoltada por cientos de cofrades y por la luz de las velas. Mecida a hombros de cargadores. Arropada por la música de la Banda de Zamora. Así ha desfilado esta noche de sábado la Virgen de la Saleta en una procesión inédita y que ha sido del agrado de buena parte de los zamoranos que han visto pasar el desfile.

El desfile ha partido de San Andrés, para cruzar la plaza del Seminario, la plaza del Maestro Haedo, Santa Clara, calle Benavente y San Torcuato hasta el templo de llegada, donde quedará expuesta al culto a partir de ahora.

Abría la procesión la música de la flauta y el tamboril, además de una cruz alzada de Ricardo Flecha.