Las canastas de la discordia

En primer lugar vaya por delante que no sé de quién es la mayor cuota de culpa o responsabilidad, ni demasiado que importa para el asunto. No se trata de buscar culpables ni de señalar a unos ni a otros. No, para nada, eso que quede clarísimo.

Se trata de exponer una situación, la reflexión que se me ocurre a través de estas líneas, y en la que Don Ramón María del Valle Inclán gozaría al máximo, por lo esperpéntica que se antoja la cosa.Me refiero a la problemática suscitada ya desde hace varias fechas en torno a las canastas que no se pueden colocar en el remozado pabellón Angel Nieto, y que traen a mal traer (a muy mal traer) a los principales equipos zamoranos de baloncesto. Un caso anómalo donde los haya.

Lo sí que me parece es que la situación es tercermundista, rocambolesca, y absolutamente fuera de lugar. Penoso y lamentable, hasta el infinito lo que está sucediendo en Zamora durante las últimas semanas por mor de unas canastas, en una instalación municipal, cuyo suelo se ha remozado recientemente… pero que, como saben, hace ya varias semanas que las reformas se dieron por finiquitadas.

Ahora resulta que las canastas no están, digamos que “disponibles” ni “en situación de ser utilizadas”, tanto para entrenamientos como para los partidos. Que si la empresa. Que si…quien sea, me da lo mismo, pero estamos haciendo el ridículo en esta ciudad me parece a mí de una forma absurda.

El caso puede calificarse de la manera que ustedes quieran. Si es alguien del Zamarat, cercano a él, o perteneciente a cualquiera de los otros clubes de la ciudad (Cb Zamora ó Virgen de la Concha, por ejemplo), seguro que se muestran de enfadados para arriba. Si no pertenece al mundo del basket, puede decirse cualquier cosa.

Pero desde luego, no me cabe la menor duda, que el asunto no es serio. No es nada serio. No es siquiera medianamente aceptable la imagen que se está dando, que está trascendiendo, no ya en la ciudad, sino fuera de Zamora. ¿Qué pensarán, o habrán pensado ya, por ejemplo, las gentes del Canoe madrileño, del Agustinos leonés, ó del Cáceres femenino, que tendrían que estar aquí el domingo próximo?…

Ya les digo: no sé quién tiene la culpa, ni me importa demasiado. Está muy claro que en Zamora estamos quedando a la altura del betún¡¡¡…A la hora de escribir estas líneas me cuentan que se ha llegado a un acuerdo para que las canastas que no valen se las lleven, y sean reemplazadas por otras que sí estén homologadas y no causen desperfectos en el remozado suelo del pabellón. ¿Y el tiempo que se ha perdido? , ¿Y el modo en que se han visto afectadas las pretemporadas de los equipos, en cargas de trabajo sin ir más lejos, qué?

Desde luego no es la manera más idónea, ni mucho menos correcta, de poner en marcha una nueva temporada de competiciones polideportivas, en este caso de baloncesto.

Aunque, si todo vuelve a la normalidad, cuando lleguen los partidos y los resultados todo se habrá olvidado. Seguro.