Las máquinas han entrado ya a derribar el inmueble situado en el número 11 de la calle Feria, lo que permitirá liberar 20 metros más de la muralla de la ciudad y eliminar uno de los inmuebles que mayor impacto visual tiene ocultando el lienzo histórico.

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, acompañado por varios concejales del equipo de Gobierno municipal, visitó este viernes la zona y señaló que todo el proceso para conseguir derribar el edificio ha supuesto un coste para la ciudad de 1.557.000 euros, una cantidad en la que se incluyen tanto las expropiaciones, como  las indemnizaciones a los vecinos, los intereses de demora  y el propio derribo.

Ha sido un proceso largo y lento, reconoció, que se inició hace seis años con la expropiación del edificio durante el mandato de Rosa Valdeón. Sin embargo, añadió, “ha valido la pena”.

Ahora, señaló Guarido, se pedirá al Estado “que cumpla con el compromiso que tuvo en la campaña electoral, de acometer la rehabilitación de la muralla de la avenida La Feria, la zona de Trascastillo donde están las piedras que se cayeron, y también la Ronda del Degolladero, una de las partes más deterioradas”, apuntó.

El proceso de demolición del edificio ha obligado a cortar los dos carriles del tráfico más próximo al inmueble. El sábado se cortará todo el tráfico de la zona y está previsto que durante el fin de semana se acabe el grueso del trabajo, aunque quedará después el proceso de desescombro.

Guarido señaló que el proceso para seguir liberando la muralla se mantendrá. “Será lento y costoso”, dijo, “pero también será continuado”.

A lo largo de 2020 se llevará a cabo el ajardinamiento de la zona y el soterramiento del colector, para el que ya se ha pedido permiso a Patrimonio.