Ecommerce moda. Credit: Pexels

Cuando hablamos de e-commerce, pensamos en una transacción general entre un vendedor y un cliente. Sin embargo, existen tantos e-commerce como formas de dirigir la venta: de negocio a negocio, de negocio a consumidor, de negocio a empleado, de consumidor a consumidor, de gobierno a consumidor. Pero, dentro de ellos, ¿cuáles destacan? A continuación, analizamos 3 de los más efectivos e-commerce:

*Los e-commerce de un sólo producto: la calidad de la especialización

Lentillas: Credit: Pexels

Vender un producto estrella -como, por ejemplo, lentes de contacto a buen precio- es una de las estrategias que siguen los emprendedores que se deciden por los e-commerce de un sólo producto. Y es que el hecho de que se decidan por vender un sólo producto no significa que dejen de tener éxito. Al contrario, vender un sólo producto juega a su favor facilitando que la empresa se centre en la calidad más que en la cantidad.

Y es que, cuando se cuenta con varios artículos, los clientes pueden tomar una decisión basada en factores como la diversidad o el precio. Sin embargo, cuando sólo se ofrece un producto, el cliente escoge en base a la calidad. Es por ello por lo que las empresas de e-commerce que venden un sólo producto se aseguran de que el producto venda bien.

Como ejemplo de tienda de un solo producto tenemos empresas como Vision Direct, donde si visita su página web le será es posible comprar lentillas por Internet de gran calidad, pero a precios mejorados. En este sentido, la venta de lentes de contacto online se trata de un e-commerce de éxito pues la ventaja del vendedor de no necesitar tienda física aporta el beneficio del precio para el comprador.

*Los e-commerce que venden un servicio: el empleo 3.0

Fotógrafo. Credit: Pexels

Los e-commerce de servicios demuestran que para crear una tienda electrónica no es necesario disponer de retailers sino de tiempo. Y es que la propuesta de este tipo de comercio online es el de vender determinados servicios tales como los siguientes: sesiones de fotografía, cursos de cocina, consultoría legal, clases de idiomas e incluso experiencias turísticas.

En un e-commerce de servicios todo es posible. Así, este tipo de comercio hace frente a la escasez de empleo ya que permite a los desempleados hacer frente a la recesión económica. De hecho, la economía digital ha demostrado ser un nicho para la creación de empleo donde una plataforma se convierte en el medio para ofrecer una determinada actividad laboral.

Ejemplos de e-commerce de servicios son Italki o Preply donde profesores de idiomas pueden ofrecer sus lecciones a estudiantes de todo el mundo mediante videollamada. A su vez, Fiverr o la web de servicios profesionales Trabeja también se presentan como e-commerce de servicios múltiple donde cualquier persona puede ofrecer sus servicios en diferentes categorías.

*Los e-commerce de economía colaborativa: la ganancia del compartir

Economía colaborativa. Credit: Pexels

Si bien la categoría anterior ofrece trabajo, el e-commerce de tipo economía colaborativa ofrece -como indica su nombre- colaboración. Y es que, en este tipo de negocio, pese a que en resultados sea similar a e-commerce de servicios, no se piensa en generar ganancia sino en compartir gastos.

Así, no se espera que el conductor de Blablacar reciba un pago por su trayecto, tal como haría un taxista, sino que se espera que reciba una colaboración. De la misma forma sucede con Amovens, Stubhub o Talenthackers donde se puede recomendar un puesto de trabajo y ser retribuido por ello.

Como ventajas que provoca este intercambio de bienes y servicios mediante el e-commerce principalmente el ahorro de costes. Y es que su naturaleza peer to peer (entre iguales) provoca que se compartan cosas tan diversas como lo son estos e-commerce: Relendo (alquiler de productos cerca de ti), Kickstarter (financiación compartida), Spacebee (alquiler de reuniones y salas).