No están de acuerdo en la reducción de puestos y piden que se aumente el espacio disponible

El mercadillo de los martes sigue en el aire. Pese a que el Ayuntamiento de Zamora anunció la semana pasada que se retomaría mañana mismo, lo cierto es que el plante de los ambulantes pone en peligro su celebración en las próximas jornadas.

Los ambulantes no están de acuerdo con las medidas impuestas por el consistorio. La reducción de los 270 puestos habituales hasta los 187 propuestos por el Ayuntamiento pone en una situación muy difícil a los vendedores, que insisten en la necesidad de no limitar la presencia de puestos y piden que se amplíe el espacio disponible.

Los ambulantes ven además muy complicado que se puedan guardar las distancias de seguridad exigidas, sobre todo en el camino situado junto al convento de las Claras.

El Ayuntamiento, de todas formas, tiene todo dispuesto para que mañana se retome el mercadillo, con plazas para los puestos previamente acotadas y la organización del flujo de visitantes con entrada por Príncipe de Asturias. El aforo estará vigilado por Policía Local, que será la encargada de determinar cuántas personas pueden entrar en el mercadillo guardando las medidas de seguridad necesarias.