La Comisión de Desembalse de la cuenca del Duero, reunida esta mañana en sesión ordinaria en la sede central de la Confederación Hidrográfica del Duero en Valladolid, ha aprobado los volúmenes mínimos que deben acumular los embalses a día 30 de septiembre, fecha del final de la campaña de riego que se desarrollará en condiciones de práctica normalidad gracias a las reservas hídricas actuales.

Los dieciocho embalses del Estado en la demarcación acumulan hoy 2.211 hectómetros cúbicos, es decir, el 76,9 por ciento de su capacidad, cuatro décimas por encima del promedio de la última década gracias a las abundantes lluvias registradas desde finales de febrero y durante el mes de marzo, que han permitido que los embalses pasen del 33 a cerca del 77 por ciento de su capacidad.

Ante esta situación, tal y como se ha constatadoen las juntas de explotación celebradas con las comunidades de usuarios a lo largo de las últimas semanas, la previsión es que la campaña de riego trascurra con normalidad en la cuenca, donde continúa vigente la asignación de dotaciones de agua por hectárea. La reunión de esta mañana ha permitido elevar a definitivos los acuerdos fijados al respecto en los citados encuentros, y que oscilan entre los 7.000 metros cúbicos en las zonas Águeda y Tera, y los 3.000 metros cúbicos acordados para la zona Pisuerga –Bajo Duero.

Entradas en embalses

En todo caso, tanto este sistema como el del Carrión –con una cifra de 4.000 metros cúbicos por hectárea- podrán ver ligeramente incrementadas sus dotaciones en las próximas semanas si la evolución meteorológica de abril presenta valores pluviométricos normales y persiste el deshielo, con entradas en los embalses.

Asimismo, en la reunión de hoy, a la que han asistido representantes de los usuarios, responsables de la CHD han reiterado que, pesar de la mayor disponibilidad de agua en la actual campaña, el consumo debe ser el estrictamente necesario para el crecimiento óptimo de los cultivos, pues una irrigación excesiva no supone necesariamente una mejora de la producción.

Concienciación sobre la importancia del ahorro

Además, el presidente, Juan Ignacio Diego Ruiz, ha reconocido que las dificultades y limitaciones registradas durante la pasada campaña de riego, como consecuencia de la sequía, han concienciado a la población en general, y en particular a los agricultores, de la importancia del ahorro de agua, “porque el volumen asignado que no se gasta permanece ahí para el año siguiente y resulta valioso en época de escasez”.

Este es el criterio aplicado desde la CHD a la hora de fijar el volumen de reserva que han de almacenar los embalses el 30 de septiembre, fecha del fin del año hidrológico y de la campaña de riego, con objeto de acumular mayores recursos de cara al año 2019 y facilitar su llenado ante eventuales escenarios de falta de lluvias.

En concreto, los volúmenes mínimos acordados por zonas para la mencionada fecha son:

– Adaja-Eresma: 2,5 hectómetros cúbicos en el embalse de Pontón Alto y 10 en el de las Cogotas.

– Águeda: 6 hectómetros cúbicos en el embalse homónimo y 30 en Irueña.

– Alto Duero: 60 hectómetros cúbicos en Cuerda del Pozo.

– Arlanzón: El conjunto formado por los embalses de Arlanzón y Úzquiza deberá acumular 45 hectómetros cúbicos entre ambos.

– Carrión: 25 hectómetros cúbicos entre Camporredondo y Compuerto.

– Esla-Valderaduey: 130 hectómetros cúbicos en Riaño, 60 en el embalse del Porma y 8,8 en la presa de Casares.

– Órbigo: 30 hectómetros cúbicos en Barrios de Luna.

– Pisuerga: 35 hectómetros cúbicos en el conjunto formado por Requejada, Cervera y Aguilar.

– Riaza: 18 hectómetros cúbicos en Linares del Arroyo.

– Tera: 165 hectómetros cúbicos en el conjunto que componen los embalses de Cernadilla, Valparaíso y Agavanzal.

– Tormes: 160 hectómetros cúbicos en Santa Teresa.

– Tuerto: 2,5 hectómetros cúbicos en Villameca.