FOTO: David Fernández

El cierre de las taquillas de la estación de tren de Puebla de Sanabria ha supuesto otro golpe más para la comarca, especialmente afectada por la despoblación y el envejecimiento. Aunque no demasiado relevante desde el punto de vista laboral, sí que supone una afrenta para unos pueblos que ven como todas las medidas que se adoptan desde las administraciones tienden hacia el desmantelamiento de los pueblos.

Arturo Galán, residente en Sanabria desde que regresará de Alemania a donde tuvo que emigrar por motivos económicos, tiene claro que todas las afirmaciones que se hacen relativas a la España Vaciada son mentiras. No paran de hablar de tomar medidas contra la despoblación, pero eso es solo para los discursos, en cuanto pueden, toman decisiones en sentido contrario”.

Para Galán, usuario habitual del tren, el cierre de las taquillas es una “agresión más a los pueblos en beneficio de las ciudades”.

Una decisión que ha sido duramente criticada por la formación Ahora Decide, que por ahora ha sido la única formación política en pedir a Renfe y Adif que renuncie a esta medida, además del PP, que ha anunciado una moción en este mismo sentido en el próximo pleno del Ayuntamiento de Puebla.

También se ha mostrado abiertamente en contra de esta decisión el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que ayer afirmó que eliminar las taquillas es una forma de dificultar el uso de un servicio público como es el tren, además de calificar esta medida como una «falta de compromiso con el medio rural».