Los hermanos y hermanas de la Cofradía de Nuestra Madre de las Angustias han podido este Viernes Santo realizar su recorrido procesional después de que el año pasado tuviera que suspenderse a causa de la lluvia.

Una procesión en la que los hermanos, y aquellas hermanas que así lo quieran, visten túnica de estameña blanca, ceñida con cordón y decenario, y caperuz de terciopelo negro portando hachones. Las hermanas pueden vestir también de riguroso luto, portando vela con tulipa. Todos acompañaron a las imágenes de Nuestra Madre de las Angustias, el Santísimo Cristo de la Misericordia y la Virgen de las Espadas en una noche fría pero en la que no hubo que lamentar la llegada de la lluvia, lo que hubiera obligado a suspender el desfile y limitar el acto a una celebración en el interior del templo de salida.