La Federación de Empleados de Servicios Públicos de UGT ha compartido hoy la cena que se ofreció ayer a un profesional de un Centro de Salud de Zamora. “Un primer plato de patatas revolconas que apestaban a ajo nada más abrir el film protector. El segundo eran dos sardinas rebozadas. Y el postre ya se ve una manzana pocha”.

Unos platos que desde el sindicato critican que haya que calentarlos en la bandejita de plástico donde viene el producto ya que la empresa no proporciona platos. Además, se quejan de que la comida suministrada caduca el mismo día en que son entregados.

“Ante este acumulo de despropósitos el Sr. Igea debe tomar la decisión de rescindir el contrato con esta empresa, de lo contrario no es descabellado pensar que de acuerdo con lo recogido en el pliego de prescripciones técnicas del contrato lo único que les interesa es que los profesionales no pidan la comida, así se ahorran el manutención, ni la factura la empresa ni se la tienen que abonar a los profesionales, ya que la empresa únicamente factura las comidas servidas”, afirman desde UGT.

Por último y, en base a las pruebas aportadas, reclaman al vicepresidente de la Junta de Castilla y León que asuma “en primera persona la responsabilidad de solucionarlo ya que como se ve esto no mejora”.