‘Patriarca’, un cinqueño de 579 kilos, ha protagonizado este miércoles la carrera del Toro Enmaromado de Benavente. Un festejo taurino que se ha saldado sin incidentes de gravedad y que ha visto recortada su duración por la actitud reservada y peligrosa del toro, que a mitad de recorrido ha ralentizado su carrera hasta casi no querer dar un paso.

La carrera, como es tradición, se ha iniciado a las siete y media de la tarde, tras las tres bombas de rigor. El astado de la ganadería de Jandilla ha salido de los corrales con mucho ímpetu protagonizando unas carreras iniciales fulgurantes llenas de emoción en la que los corredores han podido demostrar su destreza a la hora de llevar la maroma.

Después de cubrir el primer tercio de la carrera, ‘Patriarca’ ha ralentizado su marcha por las calles de la capital, de tal forma que ha empezado a generar situaciones de peligro ante la actitud imprudente de algunos corredores, que a la vista de la quietud del toro se han acercado demasiado al astado.

Ante esta situación, los organizadores han decidido acortar el recorrido de la carrera enfilando hacia Matadero por la calle del Agujero para sacrificar al animal y evitar tener que acabar con su vida en alguna otra calles de la ciudad en un cajón de madera, un espectáculo que no gusta a los aficionados.

En la memoria de los corredores y de todos los asistentes a la feria ha estado la figura de Santiago Domínguez, el responsable de los toriles de la plaza de toros de Benavente que falleció tras ser embestido por un novillo en el espectáculo de cortes del pasado domingo.

Aunque en la entrada de Matadero varios corredores han sido arrollados por el por astado, los responsables municipales han informado de que no se han producido heridos por asta de toro y solo hay que lamentar las típicas torceduras y magulladuras que no han requerido de la hospitalización.