El Colegio de Farmacéuticos de Zamora y el Cuerpo Nacional de Policía han firmado este lunes un protocolo para colaborar a la hora de detectar las situaciones delictivas más comunes que se pueden dar a través de una oficina de farmacia y prevenirlas.

El comisario jefe de Zamora, Ubaldo de la Torre, señala que “la cercanía y proximidad al ciudadanos” que las farmacias comunitarias tienen hacen que sean “receptoras involuntarias” de determinados aspectos que pueden ser muy relevantes para el Cuerpo Nacional de Policía como “falsificación de recetas, intento de adquisición de productos relacionados con la adulteración de sustancias destinadas al tráfico de estupefacientes, o drogas utilizadas en casos de violencia de género o explotación sexual”.

También, añade, la estrategia nacional contra el crimen organizado y la delincuencia grave, establece que este tipo de protocolos de colaboración pueden ser útiles para mejorar la prevención en la proliferación de drogas de síntesis y nuevas sustancias psicoactivas.

El presidente del colegio de farmacéuticos de Zamora, Juan Prieto Corpas, señala que este tipo de colaboración se venía ya prestando y ha permitido prevenir algunos hechos delictivos, como las detenciones llevadas a cabo en enero pasado por la adquisición de envases de un determinado medicamento con recetas falsificadas de muy buena calidad.

El protocolo de colaboración establecido entre ambas partes incluye el contacto directo a través de diferentes direcciones electrónicas que permiten comunicar de manera inmediata un caso que se considere sospechoso detectado por los responsables de las farmacias.