Un curso de verano de la Uned de Zamora, que se desarrollará del 8 al 10 de julio en el interior de la prisión de Topas (Salamanca) abordará distintos aspectos penales y criminológicos para entender porque se ha producido un descenso en la población penitenciaria en España.

Las razones son múltiples, según explica la coordinadora del curso, Esther González, y no tienen que ver con el descenso del número de delitos sino más bien con el incremento de los casos en los que hay conformidad entre las partes, lo que implica una reducción en las penas, también por el “cambio legislativo” que permite una mayor flexibilidad en la suspensión de condenas e incluso por la ejecución de la libertad condicional, sin olvidar “el descenso de la población extranjera” y de algunos colectivos asociados, por ejemplo a la banda terrorista ETA. “Se acabó ETA y el número de presos que quedan es muy pequeño”, señaló.

Junto al director de la Uned, Juan Andrés Blanco, y la fiscal Belén Fernández, el curso se ha presentado hoy como una oportunidad para “reflexionar sobre las reformas jurídicas y la política criminal”.

El objeto principal del curso se abordará desde todos los puntos de vista, tanto jurídico y criminal como psicológico y legislativo.

El plazo de matrícula para inscribirse está abierto hasta el 1 de julio, ya que el hecho de celebrarse en el interior de la cárcel exige establecer una medidas de control específicas.

Juan Andrés Blanco destacó el interés que despierta entre los asistentes, en función de la experiencia de otros años, la realización del curso en el interior de la prisión de Topas, ya que permite tener un contacto directo con los reclusos que también participan en el curso y conocer de forma directa el centro y los procedimientos que se llevan a cabo en el interior del mismo, así como las inquietudes de los internos.

Aunque se han habilitado un máximo de 50 plazas, reconocen que es un número flexible que se podría ampliar en función del interés de los demandantes.