La grabación del documental de Baltasar Lobo ha  permitido recrear el estudio de París en el durante años trabajó el escultor. El arquitecto Francisco Somoza ha sido el encargado de realizar el proyecto y la empresa Rearasa de construirlo. Se encuentra en la sala de exposiciones temporales del Museo de Zamora y se está valorando la posibilidad de que se pueda conservar para abrirlo a las visitas una vez que concluya la grabación del documental.

Francisco Somoza, que participó en la presentación del proyecto televisivo,  tuvo la oportunidad de conocer el estudio que Baltasar Lobo tenía en París cuando viajó con una comisión municipal para valorar si el ayuntamiento debía o no hacerse cargo de la obra del escultor que ofrecía la familia. “Cuando entramos allí tuvimos la sensación de que Baltasar Lobo acababa de abandonar el estudio el día anterior”, señaló.

Era un espacio relativamente pequeño en el que permanecieron durante varias horas y en el que encontraron no sólo los útiles de trabajo de Lobo, sino cientos de escultura, dibujos, y carpetas “que hacía pensar que Lobo andaba todavía por allí o por lo menos su espíritu”, señaló.

En aquel momento, añadió, se levantó un plano del lugar, se hicieron cientos de dibujos y fotografías, precisamente con el propósito de tener la oportunidad de reconstruirlo en algún momento. “El estudio de un artista es el lugar donde se generan las obras y  dice a veces mucho más que una obra individual”.

Con todo ese material se ha realizado no una reconstrucción sino una “recreación muy aproximada” de como estuvo en algún momento respetando todos los elementos secundarios que se encontraron. “En el  estudio de un artista todo lo que no es obra artística es secundario, pero en este caso lo secundario se ha convertido en esencial  porque nos cuenta cómo era el escultor, como vivía y como creaba”, explicó Francisco Somoza.

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