Comercio impone medidas de seguridad como lavado de manos, vigilancia en entradas y salidas y distancia entre puestos

Después de varios meses en suspenso, este martes ha regresado el mercadillo de los martes a la capital zamorana. Un mercadillo marcado por la polémica y las medidas de seguridad impuestas por Sanidad ante el posible foco de contagio que supone una concentración de personas y productos de tal magnitud.

La jornada, pese al acuerdo alcanzado ayer por el Ayuntamiento con los vendedores, ha dado comienzo con el plante de numerosos ambulantes que no han instalado sus puestos en el mercadillo, aseguran fuentes de este colectivo, que “desmotivados” por unas medidas restrictivas que van a impedir hacer rentable la jornada.

Comercio ha implantado numerosas medidas de seguridad para tratar de evitar los contagios. Se ha aumentado al distancia de seguridad entre los puestos, todos lucen (o deberían lucir un cartel con las normas higiénico sanitarias vigentes), y es obligatorio el uso de mascarillas para vendedores y público.

Además, a la entrada del mercadillo se obliga al público a lavarse las manos con gel hidroalcohólico para evitar la contaminación de los productos a la venta.

También se ha regulado la circulación del público, que tiene que entrar por la calle Príncipe de Asturias y salir o bien por la calle que va a hacia el barrio de Los Bloques o por el camino que bordea el convento de Las Claras.