Pese a que acumula más de medio siglo de historia, incluso en plena era digital el flyer publicitario sigue siendo una herramienta de lo más eficaz para captar la atención de los viandantes. Sin embargo, ante el incesante bombardeo de estímulos en este sentido, los cuales son objeto de innovación constante, existen algunos trucos para lograr que el flyer siga manteniendo su estatus como una de las estrategias de promoción con mejor rendimiento. En este artículo te ofrecemos una selección de los más eficaces.

1. Juega con la tipografía
Sin olvidar que esta ha de ser coherente con tu imagen de marca, la tipografía es un arma clave para llamar la atención de los destinatarios; tanto es así que hay empresas cuyas fuentes se han convertido en toda una seña de identidad y, sin duda, buena parte de su éxito se debe a ellas. Según la tipografía escogida, las sensaciones y emociones que podemos transmitir son muy diferentes: mientras que las fuentes Serif (con serifa) se caracterizan por ser formales, profesionales y elegantes, al igual que las script o de aspecto caligráfico, las decorativas tienen mucha personalidad y añaden un aire novedoso. No obstante, debes prestar muchísima atención a la legibilidad (algunas fuentes decorativas pueden resultar complicadas de desentrañar) y saber dónde está el límite entre lo aburrido y lo vulgar.

Combinar varias tipografías dentro de un mismo flyer, en el que la palabra protagonista se destaque con una tipografía decorativa y se escoja otra más sobria para el resto de la composición, también es una estrategia muy recomendable. En este caso, la disposición del texto será crucial para transmitir nuestro mensaje con la máxima claridad.

2. Escoge una temática
¿Qué tal la psicodelia de los 70 o los diseños de la cartelería de la Revolución Rusa? Sea cual sea la temática en torno a la que decidas que gire el diseño de tus flyers, los colores elegidos deberán ser coherentes con los que utilices habitualmente en tus comunicaciones. No obstante, la armonización de estos con un diseño que a priori no se asocie con tu marca puede ser la vuelta de tuerca que buscas a fin de crear ese «extrañamiento» que los formalistas rusos entendían como algo fundamental para captar la atención del destinatario del texto, en su caso, y del mensaje publicitario en el nuestro. Se trata, pues, de dar una perspectiva distinta a tu imagen habitual para que puedan verla con ojos nuevos.

3. Aléjate de las imágenes de stock
Aunque muy eficaces para representar un mensaje, las imágenes de stock pueden llegar a resultar aburridas e incluso repetitivas, sobre todo si las empresas de tu sector suelen ilustrar conceptos similares al tuyo con imágenes parecidas. Por eso, ¿te has planteado contratar los servicios de un ilustrador o diseñador gráfico que logre recrear en su trabajo las ideas que deseas trasladar a tu público objetivo? La inversión en un trabajo bien hecho siempre merece la pena, pues un buen profesional conseguirá plasmar sin ambages lo que quieres transmitir.

A la vista de todo lo anterior, los flyers se resisten a quedar obsoletos y, gracias a nuestras sugerencias, podrás renovar los tuyos y cumplir tu objetivo: continuar atrayendo el interés de los posibles clientes.

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