La Virgen más venerada por todos los zamorano y zamoranas, la Virgen de La Soledad, ha vuelto a inundar de emoción las calles de la ciudad. Su rostro salpicado por lágrimas y susmanos entrelazadas sujetando un rosario han encogido los corazones de todos los que han presenciado su solemne paso en este Sábado Santo.

Las Damas de la Soledad han teñido de negro la ciudad un Sábado Santo más en una procesión que ha comenzado a las 20:00 horas desde las Iglesia de San Juan de Puerta Nueva continuando por plaza Mayor, calle Renova, plaza Sagasta, Santa Clara, Alfonso IX, plaza de Alemania, San Torcuato, plaza Sagasta, Renova y Plaza Mayor donde se ha entonado la Salve.

Tras el emocionado canto, la Santísima Virgen de la Soledad ha efectuado su entrada en su templo de salida.