Investigadores de Zoetis, compañía líder en innovación en salud animal a nivel global, han sido capaces de secuenciar por primera vez el genoma completo de una vaca de producción lechera, concretamente de raza Holstein. El hallazgo constituye una nueva referencia para los genetistas, que podrán ahora mapear regiones del ADN de estos animales directamente implicadas en la aparición de enfermedades, mejorando, por tanto, a través de la selección genética, la salud, el bienestar y la productividad de los rebaños en todo el mundo. Un hito científico que promoverá sin duda el avance de la industria lechera a nivel mundial.

Para descifrar dicho genoma se han empleado varias tecnologías de última generación y tres plataformas distintas de secuenciación, lo que ha permitido ordenar el ADN de este animal de la forma más precisa posible. Un nivel de precisión que permitirá, a partir de ahora identificar de una forma mucho más ágil y sencilla los genes implicados en el desarrollo de patologías, los relacionados con la capacidad productiva de los animales y, no menos importante, aquellos genes que en definitiva impiden, de una u otra manera, la progresión de la industria láctea.

“La secuenciación de un genoma es el paso más importante hacia su entendimiento”, explica Sue DeNise, directora ejecutiva de Investigación y Desarrollo de Genética Animal en Zoetis a nivel global. “Se trata de un avance que nos permitirá identificar nuevos objetivos en resistencia a enfermedades y utilizar los procesos de selección natural para mejorar la salud y el bienestar del ganado vacuno”.

Hasta ahora, la industria láctea tenía como referencia para el ganado vacuno de leche el genoma de una vaca de carne (L1 Dominette 01449), concretamente de raza Hereford nacido en Montana, que fue secuenciado en 2009. Un genoma, el de Dominatte, que ha pilotado toda una era de la genética, pero que resultaba insuficiente para explicar la diferenciación genética completa de una especie.

“Es como pasar de la televisión analógica a una de alta definición”, asegura Francisco Fueyo, director de la Unidad de Negocio de Rumiantes y Equino de Zoetis en España. “Ahora estamos en mejor disposición para poder ayudar a estos animales a vencer las enfermedades, algunas tan importantes y con tanto impacto en la salud, bienestar animal y productividad del rebaño como la mamitis, la neumonía o las cojeras”.

Puestos en orden los más de tres millones de bases que forman el ADN de la vaca
Conseguir secuenciar un genoma a menudo se compara con la dificultad que entraña decodificar un programa de software, ya que el proceso tiene por objetivo determinar el orden exacto que ocupan las bases (Adenina, Guanina, Tiamina y Uracilo) dentro de la estructura helicoidal de un ADN específico. En el caso del ganado vacuno, hablamos de 30 pares de cromosomas, lo que supone ordenar nada menos que cerca de tres millones de bases.

“Haber sido capaces de secuenciar un genoma de referencia completo de una vaca Holstein nos permite entender mejor las bases genéticas de los fenotipos existentes en ganado vacuno lechero”, explica José María San Miguel, director técnico de la Unidad de Rumiantes de Zoetis España. “Este desarrollo llega en un momento en el que los productores de vacuno de leche están orientados a producir animales sanos para maximizar su productividad, por lo que podría optimizar sus inversiones, mediante la cría del ganado más adecuado de cara a una mayor eficiencia y sostenibilidad de sus negocios”.

A nivel de campo, el nuevo hallazgo se plasmará en el hecho de que los productores de vacuno de leche podrán identificar, mediante el empleo de sencillos test genéticos en la propia explotación, aquellas hembras de mayor potencial para contribuir a los objetivos de salud y rentabilidad de sus rebaños, estableciendo planes estratégicos de manejo genético que incluyen la categorización de animales de acuerdo a una base de datos de referencia. “Unas pruebas genéticas, concluye José María San Miguel, capaces de ofrecer predicciones detalladas de rasgos genéticos relacionados con el bienestar animal y establecer con elevada fiabilidad factores genéticos de riesgo de padecer enfermedades de elevado impacto económico en el vacuno lechero”.