A pesar de las previsiones, nada halagüeñas, la Real Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias congregaba en la Plaza de la Catedral este Miércoles Santo a miles de personas ataviadas con sus paraguas.

Después de esperar varios minutos, la directiva tomaba la decisión de procesionar con un recorrido más corto únicamente hasta la Plaza de Viriato. Sin embargo, al empezar el acto de ‘Ofrenda de Silencio y Juramento’, cuando el Obispo de Zamora tomaba la palabra, la lluvia ha comenzado a caer con fuerza por lo que finalmente la climatología ha obligado a suspender definitivamente la procesión de esta tarde de Miércoles Santo.

Enorme tristeza para todos los amantes de la Pasión zamorana que han visto como se cumplían las malas previsiones y se producía la primera, y esperemos que la última, decepción de esta Semana Santa 2019.