El temporal de lluvia, frío y viento que está afectando a Zamora estos días diluyó el polémico macrobotellón de Jueves Santo. Fuentes municipales calculan que este año acudieron al botellón la mitad de jóvenes que otros años.

Según el concejal de Seguridad Ciudadana, Antidio Fagúndez, la mejor noticia del botellón es que “apenas hay noticias, dado que no se produjo ningún incidente importante”.

Actos de vandalismo, señala, apenas hay que reseñar los daños ocasionados en  una caseta de madera de la Plaza de Sagasta.

Desde primeras horas de la mañana los servicios de limpieza han centrado la mayor parte de sus esfuerzos en limpiar los jardines de la zona de San Martín y de las principales calles del casco histórico, labor que ya está culminada.

Pese al balance positivo que a estas horas se puede hacer del botellón, Fagúndez advierte de que en las próximas horas pueden llegar quejas de vecinos por daños en portales o mobiliario urbano, aunque se espera que sean pocas y de poca trascendencia.

La escultura de Coomonte, situada en pleno parque de San Martín, tampoco ha sufrido daños gracias a un vallado protector instalado por el ayuntamiento.