El Zamora tiene este fin de semana un hueso duro de roer en Las Salinas, el campo del Tordesillas, donde afición y jugadores se han conjurado para ponérselo difícil a los hombres de David Movilla.

Para el técnico rojiblanco el Zamora CF tendrá que hacer “un partido muy completo” si quiere sacar algo positivo de un partido que llega en un momento decisivo de la Liga.

Movilla resta trascendencia que la afición ‘espere’ con ganas a los rojiblancos, “prefiero un campo lleno y gritando que si solo van cuatro espectadores”, dado que el equipo está acostumbrado a luchar en todo tipo de estadios, pero sí que considera un hándicap para la plantilla zamorana el mal estado del terreno de juego, siempre muy duro y con un bote muy alto que impide el buen juego.

Enfrente estarán, además, unos jugadores de mucha calidad que ofrecen pocos resquicios al ataque local. El hecho de que el Tordesillas tenga 21 puntos menos que el Zamora no significa que el rival sea fácil.

Además, el equipo zamorano llega después de hacer un extraño partido ante el Virgen del Camino, equipo contra el que completó una buena primera parte pero un segundo tiempo muy deficiente que levantó las iras de buena parte de la afición, que exigía más al equipo.

Movilla asume que la responsabilidad de tan nefasta segunda parte está precisamente en su labor como entrenador. “El único responsable de lo ocurrido fui yo, lo jugadores se limitaron a cumplir las órdenes que recibieron desde el banquillo”.

Sí que reclama Movilla un mayor apoyo para los jugadores y, sobre todo, más confianza en un equipo que está realizando una temporada espectacular y que recibe las críticas de la afición por una segunda parte deficiente. “Merecen un reconocimiento mayor por parte de la afición”