En el escenario menos favorable la actividad económica en la provincia podría sufrir un descenso del 9,8%

Unicaja ha hecho este jueves público su informe trimestral sobre la evolución económica de la región. En dicho estudio, el equipo de analistas de la entidad de crédito señala que si bien en 2019 el crecimiento de la economía zamorana se situó en el 1,6%, las estimaciones para 2020 apuntan que la actividad de la provincia podría reducirse en torno al 7,1% pudiendo alcanzar hasta el 9,8% en un escenario más desfavorable.

La evolución del mercado de trabajo en 2019 puede calificarse de positiva, confirmado por el aumento del empleo, que se incrementó un 0,9% respecto al ejercicio anterior (0,8% en Castilla y León), así como por la disminución de los parados, que se redujeron un 20,0% (-3,6% en el conjunto regional). Esta trayectoria se ha sustentado en el crecimiento de la ocupación en el sector industrial, con un aumento anual del 15,0%.

Por otro lado, se contabilizaron 57.771 afiliados a la Seguridad Social en el promedio de 2019, con crecimiento en el conjunto del año del 0,2%, por debajo del agregado regional (1,3%).

En el primer trimestre de 2020, según los datos publicados por la EPA apuntan a que Los activos ascendieron a 74.900 personas, lo que supone un crecimiento interanual del 0,7%, por debajo del conjunto regional (1,3%), con caída de la población activa masculina (-1,0%) y aumento de la femenina (2,7%). En cuanto al empleo, se contabilizan 64.200 ocupados, registrando un crecimiento del 1,4% (2,0%e n Castilla y León), sustentado por el empleo femenino (3,2%) frente a la caída del masculino (-0,3%), evolución similar a la del agregado regional (4,8% y -0,1%, respectivamente). Por sectores, en términos interanuales, la ocupación creció, excepto en los servicios (-1,9%), en todos los grandes sectores, siendo el aumento más intenso en el sector agrario (14,3%) y en la construcción (7,8%).

En cuanto a los parados, se cifran en 10.700 personas en el primer trimestre, observándose una caída del 3,6%, en línea con lo sucedido en la Comunidad (-3,5%), comportamiento favorable que han experimentado tanto el colectivo masculino (-5,5%) como el femenino (-1,8%). En consecuencia, la tasa de paro del primer trimestre se sitúa en el 14,2%, lo que se traduce en una reducción interanual de 0,6 p.p. (11,8% y -0,6 p.p. en la región, respectivamente). Por sexos, la tasa de paro en el colectivo masculino se estima en el 12,8% (-0,6 p.p.) y en el femenino en el 16,0% (-0,7 p.p.).

Los indicadores de demanda exterior de la provincia en 2019 indican una evolución favorable. El valor de las exportaciones de bienes ascendió a 225,8 millones de euros, lo que supone un aumento anual del 6,5% frente al descenso observado en Castilla y León (-4,9%). El aumento señalado se ha sustentado en el incremento alcanzado por las exportaciones de alimentos (10,3%), ya que esta partida representa en torno al 86,6% del total exportado. El valor de las importaciones, por otro lado, se cifra en 134,9 millones de euros, anotando un aumento del 4,1% (-7,3% en la región), de tal modo que el superávit de la balanza comercial asciende a 90,8 millones de euros. Con relación a la demanda interna, se matricularon 1.962 turismos y 441 vehículos de carga en 2019, registrándose un descenso en los primeros (-0,9%) y un aumento en los segundos (20,5%), mientras que en Castilla y León descendieron ambos (-8,3% y -4,9%, respectivamente). Al inicio de 2020 persisten las caídas en las matriculaciones de turismos y vehículos de carga.

En el sector construcción, los indicadores de oferta revelan un enfriamiento de la inversión pública frente al impulso que registraron los indicadores del subsector residencial en 2019. La licitación pública en la provincia ascendió a 69,1 millones de euros, el 5,6% del total regional, lo que supone un descenso anual del 37,5% (28,8% más en Castilla y León). La obra civil ha concentrado el grueso de la inversión pública en la provincia (55,0 millones), en torno a la mitad del ejercicio anterior. En el subsector residencial, en la provincia se visaron 205 viviendas en 2019 (4,0% del total regional), registrándose un crecimiento del 41,4% (28,0% en Castilla y León). En 2020, la inversión pública hasta febrero se incrementó un 2,2%, pero las viviendas visadas han disminuido de forma significativa.

Los indicadores de demanda del mercado de la vivienda revelan el estancamiento del subsector. En 2019, se registraron 1.005 compraventas, el 4,9% del total regional, retrocediendo un 3,3% respecto al año anterior, en tanto que en Castilla y León la evolución fue positiva (0,8%). En 2020, prosigue la caída de las ventas hasta febrero (-5,9%), al igual que en el conjunto regional (-1,4% en la Comunidad).

Respecto a la financiación, en 2019 se otorgaron 581 hipotecas sobre viviendas y 46,6 millones de euros, produciéndose un retroceso anual del 9,4% y del 3,3%, respectivamente. El valor medio de la hipoteca en Zamora se fija en 80.289 euros (94.825 euros en la comunidad), 5.058 euros más que el año precedente (2.735 euros más en Castilla y León). La información para enero-febrero de 2020 muestra un repunte del número de hipotecas, así como del importe. Por otro lado, los precios o valor tasado medio de la vivienda libre se sitúan en 834,7 euros/m2 en el cuarto trimestre de 2019 (1.039,2 euros/m2 en Castilla y León), lo que supone un descenso interanual del 1,5% (-0,6% en la región).

Por lo que se refiere a la actividad turística, los indicadores de ocupación tanto hoteleros como extrahoteleros reflejan la evolución favorable registrada en 2019 y en los dos primeros meses de 2020, hasta la irrupción de la crisis del coronavirus. Los hoteles de la provincia contabilizaron 465.659 pernoctaciones y 278.887 viajeros en 2019, lo que supone un incremento anual del 4,0% y del 3,8% respetivamente, trayectoria similar a la de Castilla y León (4,1% y 3,8%, respectivamente). El avance de la demanda extranjera ha sido más vigoroso (14,0% las pernoctaciones y 6,2% los viajeros) que el de la nacional (2,9% y 3,5%, respectivamente). Los datos acumulados hasta febrero de 2020 revelan un aumento interanual del 3,2% en las pernoctaciones y del 6,4% en los viajeros, siendo igualmente favorable el comienzo del año en Castilla y León (11,1% y 14,4%, en cada caso).

En el caso de los indicadores de oferta hotelera (número de establecimientos hoteleros, de plazas estimadas y personal ocupado) la evolución ha sido menos halagüeña. En 2019 se contabilizaron en promedio 94 establecimientos y 3.471 plazas, apreciándose una variación interanual del 0,4% y del -1,5% respectivamente, comportamiento diferenciado del observado en el agregado regional (-0,2% y 0,0% respectivamente). El personal ocupado en los hoteles asciende en promedio a 544 trabajadores, 46 incrementándose un 1,8% respecto al ejercicio anterior (0,5% en la región). El promedio de enero y febrero de 2020 ofrece un panorama poco favorable, con descensos tanto del personal ocupado (-22,4%) como de las plazas estimadas (-7,3%).

En los alojamientos extrahoteleros, de turismo rural y apartamentos turísticos, la trayectoria de la demanda en 2019 también fue notable. Los alojamientos de turismo rural registraron 164.756 pernoctaciones (18,0% de crecimiento) y 74.157 viajeros (11,9%), mientras que en al agregado regional las variaciones fueron mucho más moderadas (0,6% y 0,2%, en cada caso). En 2020, hasta febrero, las pernoctaciones y viajeros registraron un intenso descenso interanual del 28,6% y del 20,7% en cada caso (15,5% y 22,1%, respectivamente, en Castilla y León). Por otra parte, los apartamentos turísticos contabilizaron 37.824 pernoctaciones y 10.758 viajeros en 2019, con aumentos anuales del 77,8% y del 28,6% respectivamente (-4,8% y -5,6% en Castilla y León). En el agregado de enero y febrero de 2020 la ocupación en los apartamentos turísticos se redujo con intensidad (-47,0% en las pernoctaciones y -20,4% en los viajeros).

Por otro lado, se crearon 188 sociedades con un capital constituido de 4,8 millones de euros, el 6,7% y el 2,8% del total de la Comunidad, respectivamente. En relación con el ejercicio anterior, el número de nuevas sociedades creció un 1,6%, mientras que el capital suscrito se redujo un 31,3% (3,0% y 18,2% en la región, respectivamente). Los dos primeros meses de 2020 registraron un crecimiento significativo de las sociedades creadas (16,7%) y una caída notable del capital (-52,2%), trayectoria contraria a la observada en Castilla y León (-9,3% y 78,8%). En cuanto a las disoluciones societarias, 63 sociedades se dieron de baja en 2019, el 6,0% de la región, con un descenso anual del 1,6% (8,1% de aumento en Castilla y León).

En enero y febrero de 2020 las disoluciones se duplicaron, incremento que también se produce en el agregado regional (12,0%). La comparación entre las sociedades disueltas y las creadas proporciona el índice de rotación, que ascendió en 2019 al 33,5% en la provincia y al 37,6% en Castilla y León. Respecto al ejercicio anterior, se constata una mejora del índice (se ha reducido) de 1,1 p.p. en Zamora y un deterioro (se ha incrementado) de 1,8 p.p. en la región.