El Zamarat jugará este domingo el partido más trascendental de la temporada. Las naranjas se jugarán a un solo partido el trabajo de toda la temporada. En juego está nada más y nada menos la permanencia, un año más, en la Liga Femenina. El rival será Bembibre, un rival ya matemáticamente salvado del descenso.

Aunque el equipo de Fran García depende de sí mismo para lograr la permanencia, en la recamara le quedará siempre una bala, el partido que su rival directo, el Sant Adriá, juega en la última jornada ante Perfumerías Avenida, un rival de nivel estratosférico que a medio gas debería de ganar con facilidad a las catalanas.

El cualquier caso, las naranjas quieren la victoria y certificar así por méritos propios la permanencia. “Vamos a Bembibre a ganar, no a mirar otros resultados, para eso hemos trabajado duro toda la semana”, señaló este viernes el entrenador del Zamarat, quien no negó la tranquilidad que supone tener “el comodín” de Avenida.

Para vencer en Bembibre, explicó, el equipo debe “apoyarse mucho en su juego interior, superior al del equipo local, acertar en el tiro exterior y romper su presión defensiva”.

Para García el hecho de que a estas  alturas todas las miradas se estén poniendo en la permanencia, cuando a principios de temporada el equipo parecía diseñado para estar en la mitad de la tabla, es “todo un éxito” si se tienen en cuentas las lesiones sufridas durante buena parte del año. “Hemos estados varios meses entrenando con siete jugadoras”, señaló, no se puede pedir más a este grupo. “Lograr la salvación es para estar contentos”.

Sobre su renovación, Fran García aseguró que no hay nada que decir mientras no esté asegurada la permanencia. “