El Zamarat se impuso este viernes a Cáceres, un rival directo por la permanencia. Las de Angel Fernández se impusieron por un estrecho 50 a 53 en un pabellón Juan Serrano Macayo que vibró como nunca y en el que aplaudieron sin parar los aficionados naranjas que se desplazaron para animar al equipo.

El conjunto zamorano logró una victoria que puede valer su peso en oro en un final de temporada en el que varios equipos luchan por la permanencia.

El encuentro empezó con el Zamarat dominando el juego y un Cáceres fallón y presa de los nervios. Acabaron los diez primeros minutos con un 7 a 15 que daba esperanza a las visitantes.

En los segundos diez minutos el equipo local se sobrepuso al mal inicio de partido para llegar al descanso con un 31 a 28 que lo dejaba todo para la segunda parte.

El tercer cuarto fue para las locales que llegaron a los últimos diez minutos imponiéndose por 41 a 36 a un Zamarat que se mostraba impreciso y de nuevo, como en otros partidos, propenso a las pérdidas de balón.

En el último cuarto el Zamarat calmó sus nervios y tiró de su mejor juego para remontar primero y lograr ventajas de cuatro y cinco puntos sobre un Cáceres que volvía a ser presa de los nervios y la tensión.

En los segundos finales las locales a punto estuvieron de lograr el empate pero el tiro final ni siquiera rozó el aro.

Gran partido de todo el equipo naranja y en especial de Dornstauder, que con 21 puntos y nueve rebotes fue pieza clave de la victoria, lo mismo que Jespersen, que con 12 también ayudó en ataque. Mc Phee esta vez no pudo pasar de los 9 puntos.