El pasado 31 de marzo, los ciudadanos de la España Vaciada lanzaron un grito, alto y unánime, reclamando un lugar en España, un presente digno, y un futuro posible en la tierra de cada uno. Más de 100.000 ciudadanos se desplazaron a Madrid para gritar alto y claro que “ser menos no resta derechos, y que, con independencia de donde se resida, quieren disfrutar de los mismos servicios y de las mismas oportunidades que el resto de españoles”.

Desde Zamora 10, asociación que también se unió a la revuelta se unen a la petición de la España Vaciada que “necesita una repuesta inmediata a los problemas que, por desgracia, sufre desde hace décadas, y que ningún gobierno, con independencia del color político, se ha preocupado de solucionar”.

Unos problemas cuya respuesta debe venir de la política. “Los ciudadanos hemos hablado; la sociedad civil ha dado un ejemplo de responsabilidad, de compromiso y de unidad. Y ahora es el turno de la política y de los políticos: ahora es el momento de que los representantes que salgan de las urnas el 28 de abril, tomen la palabra por la España Vaciada y demuestren responsabilidad, compromiso y unidad”, expresan desde Zamora10.

Por parte de Zamora10, conjuntamente con el resto de Plataformas protagonistas del 31 de marzo, demandan así a los próximos representantes políticos en el Congreso y en el Senado que “materialicen un compromiso con la España Vaciada y por la repoblación en forma de Pacto de Estado, asumiendo y haciendo propias las demandas por las que nos movilizamos el pasado 31 de marzo; un compromiso serio, con plazos, objetivos y presupuesto bien definido”.

“Los ciudadanos consideramos ésta la última oportunidad y esperamos de nuestros próximos representantes políticos altura de miras, responsabilidad y unidad para suscribir un Acuerdo duradero capaz de dar solución a las demandas generales de la España Vaciada, así como de ejecutar los innumerables compromisos (la mayoría de ellos en forma de infraestructuras) prometidos a lo largo de décadas en los distintos territorios y nunca cumplidos”, añaden.

“El 31 de marzo en Madrid literalmente todos nos mojamos. A partir del 28 de abril, toca que nuestros representantes políticos se mojen de verdad, y sea posible de una vez por todas, pasar de las palabras a los hechos”, concluyen.