El Zamora C.F. volvió a mostrar, una vez más, su imagen irregular, sin chispa y carente de alma en el tercer partido de la semana; lo que había empezado con una más que notable actuación y resultado frente al líder, concluyó con un partido deslavazado y sin juego ante un equipo que lucha por la permanencia. Y adoleciendo de los mismos defectos que en otras citas anteriores: el equipo no tiene ni orden ni concierto en el fútbol que desarrolla sobre el campo, ni parece tener nadie que se lo inculque. En muchos momentos los jugadores tiemblan como varas verdes, se muestran indecisos y transmiten a la grada enormes dosis de inseguridad.

Un dato vuelve a ser destacable, muy a tener en cuenta, porque no parecen existir visos de revertir la situación: el equipo volvió a encajar, son ya 14 goles recibidos en 9 encuentros (más de 1´5 de media), ¡y una vez más haciendo regalos y concesiones al contrario¡; en sólo un partido de esos 9 se ha terminado con la portería a cero. Eso es un detalle preocupante, muy preocupante, porque es una estadística que, de continuar así, no hay ser humano ni equipo que lo soporte.

En esta ocasión, el Zamora C.F. salió bastante bien al encuentro, dominando la situación los primeros minutos, y teniendo una clara ocasión de marcar a los 5´: Dani Hernández, solo, en el segundo palo y dentro del área pequeña, a la salida de un córner no acierta a colocar el pie y remata fuera. Fue un espejismo. Bastó que a los 11´, en la primera llegada rival, su ariete se plantase solo ante Miguel y, aunque no acertó, sirvió para hacer saltar las alarmas. El problema se confirmó 5´ minutos después: un error clamoroso y en cadena de los zamoranos (medio campo dormido, defensa descolocada, Miguel que sale a un lateral a la desesperada, le regatean en línea de fondo y el centro es cabeceado a gol al segundo palo. Mazazo en el Ruta de la Plata…y a remar contra corriente.

Eran muchos minutos los que faltaban, pero la cosa no tenía buena pinta. Un tiro de Dani Hernández desde la frontal a la salida de una falta que sale desviado, un tirito de Sopale sin problemas para el meta, y el lanzamiento de varios córner fue todo su bagaje. Se adivinaba más peligro cuando los burgaleses tenían el balón y avanzaban hacia el marco local que en los numerosos escarceos rojiblancos, que los hubo…Al descanso los zamoranos se retiraron entre muestras de desagrado del público, después de un primer tiempo desastroso y en el que no tiraron ni una sola vez a puerta con peligro, ante un rival que se presumía inferior. Los jugadores se habían mostrado imprecisos, nerviosos, pareciendo que el balón les quemase, y ofreciendo una sensación pobre, muy pobre.

En el segundo tiempo, al minuto y medio, una falta lateral botada por Diego Ortiz fue rematada en escorzo por Charly, con el pie, y el portero blocó junto al palo. Sin embargo, Losada no debía de ver las cosas nada claras y a los 10 minutos de la reanudación realizó

dos cambios: entraron al campo César Simón e Iñaki Eguileor por unos desaparecidos Sopale y Silveira. La mejoría llegó, no mucha, pero un poco sí…Suficiente para empezar a meter al Burgos Promesas en su zona; porque nada más entrar los dos nuevos hubo una acción de peligro que acabó en córner.

La esperanza llegó al cuarto de hora, minuto 60´ de partido, cuando una jugada gestada por la izquierda, con pase en profundidad de Dani Hernández a Roberto Levas; el lateral llegó hasta la línea de fondo y puso un gran centro raso al punto de penalti que Javi Bueno acertó a rematar a la red rival, aunque previamente tocó en un defensa. Restaba media hora por delante y pareció que podía llegar la remontada. El intento se quedó en eso, en intento. El Zamora C.F. subió un poco su intensidad en el choque y encerró al rival en su parcela. Y llegaron ocasiones, claro que llegaron: un cabezazo en plancha de César Simón sale desviado por poco en el 63´; no llegó Iñaki Eguileor a cabecear en plancha un gran centro de Adrián en el 68´; y un gran tiro desde fuera del área de Diego Ortiz fue enviado a córner por Alex en el 70´.

La mejoría no sirvió para llevar el empaque y la confianza a las gradas, que veían como el equipo no transmitía seguridad. Eso sí, en la recta final del partido el resultado pudo caer para cualquier lado: Jesús, revolviéndose en la frontal en el 80´pero rematando mal cuando estaba sólo, ó Manchado,  en el descuento, pudieron hacer aún mayor el roto y llevarse a Burgos la victoria. Por parte local, tuvo una César Simón, entrando por la izquierda pero tirando a la red por fuera en vez de centrar, y, sobre todo, la de Aleixo, en el minuto 84, cuando, tras una jugada por la izquierda, llegó libre de marca en el segundo palo, al borde del área pequeña, y cabeceó a las nubes cuando se cantaba el gol; sólo tenía que rematar en vez de despejar.

El Zamora C.F. volvió a decepcionar en grado sumo y demostró su poca fiabilidad. Los jugadores se muestran muchas veces descolocados, salvo Fer, y se ven desbordados en demasiadas ocasiones. El contrario llega muy fácil a su zona de cobertura y la defensa no está precisamente siendo sólida. Pero tampoco el sistema acompaña demasiado: en una semana de tres partidos, y aún contando con las lógicas rotaciones, es difícil de entender cómo de la forma que juega se tiene a una referencia arriba, para rematar, al que apenas se

surte de balones y que tampoco parece el más idóneo para el juego de toque. Van, pues, 9 jornadas disputadas, y el equipo adolece de taras tremendas. Esos defectos se corrigen con trabajo, con entrenamientos, con intensidad. Es hora ya, si no se quiere ceder demasiado espacio, de dejarse de palabras y de buenos propósitos, y de empezar a plasmarlo en realidades.

FICHA TECNICA:

ZAMORA CF: Miguel; Adrián, Aires, Charly, Roberto Levas; Fer, Javi Bueno (Aleixo-78´); Sopale (César Simón-55´), Diego Ortiz, Dani Hernández; Silveira (Iñaki Eguileor-55´).

BURGOS PROMESAS 2000: Alex; Viti, Moyano, Jairo (Ovidio-10´), Ivo; Juan, Gabri; Zamora, Cerezo (Gallo-70´), Martí (Jesús-77´); Manchado. 

ARBITRO: El abulense Del Bosque García volvió a demostrar que es de los peores de la categoría. No se enteró de casi nada. Mostró algunas tarjetas del todo evitables y se comió otras clamorosas, con agarrones e intentos de agresión de por medio. Fue “un amigo” para los zamoranos, que no vieron ninguna tarjeta, mientras que hubo 8 para los burgaleses.

GOLES:

Minuto 16´: 0-1. ZAMORA, de cabeza, en el segundo palo.

Minuto 60´: 1-1. JAVI BUENO, tras un gran pase de Roberto Levas.

INCIDENCIAS: Tarde nublada aunque de agradable temperatura. El ciclista profesional zamorano Jaime Rosón realizó el saque de honor. Se guardó un minuto de silencio en memoria y recuerdo del entrenador asturiano Tony Cuervo, fallecido el sábado a los 85 años, que dirigió al Zamora entre 1980 y 1982 (ver libro de los 40 años de historia del club).

 

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