En el plazo de diez años se jubilará el 51% de los médicos que actualmente ejercen su profesión en la provincia de Zamora, según el Estudio sobre Demografía Médica realizado por el órgano colegial, con un trabajo de campo que se ha desarrollado durante los últimos tres años y que ha sido dado a conocer este jueves por el presidente del colegio de Zamora, Sebastián Martínez.

Zamora cuenta con un total de 699 médicos activos, de manera que más de 350 se jubilarán y “no va a haber reposición suficiente”, sentencia Martínez. “Si el problema que tenemos ahora es agudo”, dice, lo puede ser mucho más en el futuro porque “si ahora no se encuentran médicos especialistas, luego mucho menos”.

Sebastián Martínez señala que una de las posibles soluciones que pueden al menos paliar la carencia de facultativos en los próximos años es que los médicos, en lugar de jubilarse a los 65 años lo puedan hacer a los 70, como se está haciendo en la atención primaria.  “Que puedan y quieran hacerlo porque ahora las cargas de trabajo y el sistema de guardias que existe hacen que muchos facultativos” no quieran seguir trabajando más allá de los 65 años.

“Esto podría solucionar la situación a corto plazo pero hay que pensar que a largo plazo un médico tarda entre 10 y 11 años en salir de la facultad y cuatro más de especialidad, no se hace un médico de la noche a la mañana”, añade.

El escenario descrito por el Estudio sobre Demografía Médica hace prever que las zonas consideradas de difícil cobertura lo van a seguir siendo. “Los médicos eligen las zonas donde las condiciones laborales y sociales son mejores y eligen aquellas plazas que están más cerca de la capital y no lugares con difícil acceso o con población muy dispersas”, reconoce.

Las especialidades que van a ser más difíciles de cubrir en los próximos años son Medicina de Familia y Comunitaria, “que ya está teniendo problemas”, además de Traumatología, las urgencias hospitalarias y Pediatría.

Incentivar a los médicos desde el punto de vista económico, como ya ha planteado la Junta de Castilla y León, dice Sebastián Martínez, puede no ser suficiente, ya que los profesionales buscan también el desarrollo profesional.