El encuentro acogerá también una feria de productos de la tierra, una exposición de bordados carbajalinos y una muestra sobre trajes de novia

La localidad de Carbajales de Alba celebrará este sábado la tradicional feria de San Miguel, un certamen que se había suspendido los últimos dos años por la pandemia.

La feria, que se ha presentado este mañana en la sede central de Caja Rural, contará con la presencia de 30 ganaderos y más de 120 ejemplares de raza de ovino castellana. Además de la feria, en la que se expondrán ejemplares y se promoverán los tradicionales intercambios comerciales, también está prevista la celebración del XXIII Concurso de Sementales de Raza Castellana.

Como ha explicado el alcalde de Carbajales, Roberto Fuentes, la feria ganadería de San Miguel se complementara con una feria de productos de la tierra, a la que está prevista que acudan cerca de una treintena de profesionales de Alba y Aliste. Además, ha señalado el acalde, hay programada una exposición de bordados carbajalinos y una muestra de trajes de novia de la diseñadora Ainhoa Salcedo, que está introduciendo los bordados de la zona en sus creaciones.

La feria dará comienzo a las once de la mañana, con la apertura del recinto ferial. A las doce y media está prevista la calificación y valoración de los sementales. La inauguración oficial de la feria tendrá lugar a la una de la tarde.

Durante la presentación de la feria ha participado el responsable de Comunicación de la Caja Rural, Narciso Prieto, que ha animado a los zamoranos a visitar una feria que se prevé esté especialmente animada dado que tras la suspensión de todo tipo de actos durante la pandemia se percibe en la gente un deseo importante de participar en todo tipo de actos. Una feria que Prieto ha calificado como “algo más que una feria” y que enlaza a la perfección con la “tradición” ganadera de la zona.

La directora técnica de la Asociación Nacional de Criadores de Raza Castellana, María Concepción Rodríguez, ha destacado la importancia que Zamora tiene en esta raza. En la provincia se crían más de la mitad de los 46.000 ejemplares censados, aunque ha llamado la atención del peligro que corre por los problemas para afrontar el relevo generacional de los profesionales.