Inicio Deportes Movilla se marcha del Zamora CF dejándole un ‘recado’ a la plantilla

Movilla se marcha del Zamora CF dejándole un ‘recado’ a la plantilla

Critica la falta de compromiso de algunos jugadores y defiende los logros en un año que culminó con el ascenso a Primera RFEF

El último acto de David Movilla en la sala de prensa del Ruta de la Plata no ha sido precisamente como se esperaba. A los lógicos agradecimientos y a la defensa a capa y espada de su labor y de los logros conseguidos en una temporada muy dura, se ha sumado de forma inesperada unas aceradas críticas a algunos jugadores de la plantilla, a los que ha acusado de falta de compromiso en algunas situaciones.

Movilla ha agradecido a la familia Páez su entrada en el accionariado del Zamora CF en unos momentos críticos para el club, al que ha asegurado lleva en el corazón, como se demuestra que ha renovado su carnet de socio para él mismo y sus hijos.

Tampoco se ha olvidado de Aldama, con el que formó un tándem de éxito que ha desembocado en un ascenso en un año marcado por los impagos a la plantilla y por la implicación del ex presidente rojiblanco en el ‘caso Koldo’.

Después de los mensajes más o menos esperados, Movilla entró a valorar una temporada que calificó como ‘muy dura’. Insistió en el ‘enorme desgaste’ que supuso soportar cosas como los impagos, estar alejado de sus   hijos y los negros nubarrones que se cernían sobre el futuro del club pese a sus interminables de trabajo.

Movilla ha dejado claro que desde su punto de vista el único recurso que le quedaba al club para sobrevivir era logra el ascenso, meta que solo se podía conseguir con la máxima implicación de la plantilla. Una plantilla, ha dicho, en la que había jugadores que no estuvieron dispuestos a alcanzar ese grado de exigencia máximo. Ha llegado a señalar el ex entrenador rojiblanco que en algunos momentos sintió que el enemigo no estaba en el campo contrario, sino en su entorno en el Ruta, momentos en los que a punto estuvo de renunciar y regresar a su casa. Ha cargado contra algunos jugadores a los que ha acusado de no saber lo dura que es la vida, de quejarse por tener que entrar al Ruta a las diez de la mañana y salir a las dos ya comidos.

No ‘levantar el pie’ de la presión sobre la plantilla le granjeó algunas críticas entre los jugadores, sobre todo, entre los que no creían en el técnico vasco. Para Movilla, en ese mantener la presión hasta el final está la clave del éxito de un ascenso que a la postre ha facilitado la supervivencia del club. Dejar a los jugadores en ‘su zona de confort” hubiera mejorado el ambiente en el vestuario pero habría supuesto fallar en el objetivo del ascenso.

Incluso, Movilla se ha lamentado de que esa falta de compromiso en algunos momentos impidió luchar por arrebatar el puesto al Orense, objetivo para el que el equipo estaba cualificado.