
En la capital se le venera en la iglesia de San Vicente
La iglesia de San Vicente ha acogido este lunes, 3 de febrero, los actos de celebración de la festividad de San Blas, conocido por ser el santo al que se encomiendan los enfermos de garganta y por ser el patrón de los otorrinolaringólogos.
Venerado tradicionalmente por los fieles como «abogado contra los males de garganta» ya que uno de los milagros que se le atribuyen es la curación de un niño al que se le clavó una espina de pescado en la garganta.
San Blas fue un médico y obispo de Sebaste, actualmente en Turquía, durante los siglos III y IV. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus que convirtió en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV.







