
La delegación provincial completa una completa agenda que incluyó una ‘masterclass’ con el maestro Mario Muniesa, la clausura de los Juegos Escolares en Monfarracinos y la preparación nacional de sus deportistas antes de su gran gala anual.
El judo de Zamora ha vivido unas jornadas de máxima actividad en las que ha combinado el aprendizaje técnico, el deporte base y la alta competición. El programa formativo arrancó entre la tarde del viernes y la mañana del sábado con una ‘masterclass’ impartida por el maestro Mario Muniesa Jiménez, cinturón negro 8º Dan. En esta cita participaron judokas desde la categoría benjamín hasta la senior, quienes pudieron perfeccionar y replantearse conceptos fundamentales como los desplazamientos, las posturas y los agarres, aportando herramientas clave para el crecimiento deportivo de los asistentes.
La base del deporte provincial también tuvo su protagonismo el domingo por la mañana con la celebración de la última jornada de los Juegos Escolares, organizada por la Delegación Zamorana de Judo en colaboración con la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento de Monfarracinos. El pabellón municipal de dicha localidad reunió a cerca de un centenar de niños y niñas distribuidos en las categorías prebenjamín, benjamín y alevín, quienes hicieron disfrutar con sus combates a los familiares y amigos congregados en las gradas.
En el plano de la alta competición, las deportistas Elena Bahamonde y Miriam Silvares se desplazaron a Cataluña para participar en el Stage de Barcelona. Ambas entrenaron en el centro de tecnificación Bages Moianès, ubicado en Manresa, compartiendo tatami con medallistas olímpicos y mundiales como parte de su preparación para las próximas citas nacionales, destacando el caso de Bahamonde, que competirá próximamente en la Supercopa de España de Tortosa.
Tras este despliegue de actividad, el judo zamorano ya se prepara para su tradicional Gala-Fiesta anual, que se celebrará este sábado en el salón municipal del Ayuntamiento de Morales del Vino. Durante la mañana se entregarán reconocimientos a los judokas más destacados de la temporada y a entidades colaboradoras como Caja Rural de Zamora y los ayuntamientos de Morales del Vino y Monfarracinos, dando paso por la tarde a una jornada de convivencia con comida de hermanamiento, partidos de fútbol, juegos y una pernoctación final sobre el propio tatami.


