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Muere Herminio Ramos, cronista oficial de Zamora y figura clave de la cultura zamorana

Foto: Diocésis de Zamora

Historiador, profesor, exconcejal y defensor del patrimonio, deja un legado inseparable de la memoria cultural de la ciudad y la provincia

Zamora despide a Herminio Ramos Pérez, historiador, maestro, profesor, exconcejal del Ayuntamiento y cronista oficial de la ciudad, fallecido este domingo. Su muerte supone la pérdida de una de las figuras más relevantes de la vida cultural zamorana de las últimas décadas y de uno de los grandes defensores de la historia, las tradiciones y el patrimonio de la provincia.

Ramos desarrolló una intensa trayectoria vinculada a la docencia, la investigación y la divulgación cultural. Ejerció como maestro y profesor de Geografía e Historia, y dedicó buena parte de su vida al estudio de la historia y las tradiciones de Zamora. Fruto de esa labor fue nombrado cronista oficial de la ciudad en el año 2002 por el pleno del Ayuntamiento de Zamora.

A lo largo de su vida mantuvo una estrecha relación con numerosos movimientos culturales de la ciudad y participó activamente en distintos foros de cultura. También dejó una amplia obra escrita, con varias publicaciones sobre la historia de Zamora y decenas de artículos en La Opinión-El Correo de Zamora, donde escribió durante varias décadas.

Su compromiso con la cultura zamorana también tuvo reflejo en la vida pública. Como concejal de Cultura del Ayuntamiento de Zamora fue uno de los creadores e impulsores de la Feria de la Cerámica y la Alfarería Popular en 1972, una cita nacida para dar visibilidad a los artesanos y alfareros de la provincia y acercar a Zamora la artesanía de distintos puntos de España y del mundo.

Herminio Ramos permaneció siempre vinculado a esta feria y al mundo del barro. En 2016 creó el Certamen del Barro que hoy lleva su nombre, cuyos premios costeó personalmente durante cinco años, hasta la 50ª edición de la Feria de la Cerámica. Su figura quedó así unida de forma permanente a una de las citas culturales y artesanales más importantes de la ciudad.

También fue delegado de Cultura de la provincia de Zamora, responsabilidad desde la que trabajó activamente por la conservación del patrimonio histórico-artístico. Su labor pública, académica y divulgativa estuvo siempre marcada por la defensa de la memoria colectiva de los zamoranos y por una profunda vocación de servicio a la cultura.

Con su fallecimiento, Zamora pierde a un referente intelectual y a uno de sus más firmes defensores. Su obra, su compromiso con el patrimonio y su dedicación a la historia y las tradiciones permanecerán como parte inseparable de la memoria cultural de la ciudad y de la provincia.