
La colecta de todas las eucaristías del próximo domingo cinco de julio se destinará de forma íntegra a los damnificados, habilitándose también canales bancarios y un código Bizum para aportaciones voluntarias
La Diócesis de Zamora, operando activamente a través de la delegación de Cáritas Diocesana de Zamora, ha formalizado su adhesión oficial a la campaña internacional de emergencia destinada a respaldar a Cáritas Venezuela. Esta intervención humanitaria surge como respuesta directa a los graves movimientos sísmicos que han sacudido recientemente el territorio venezolano, provocando cuantiosos daños materiales e importantes pérdidas personales en diversas regiones del país americano.
Como muestra unificada de comunión eclesial y compromiso solidario, las colectas recaudadas durante las celebraciones de la eucaristía del próximo domingo cinco de julio en todas y cada una de las parroquias pertenecientes a la Diócesis de Zamora se transferirán íntegramente a la delegación venezolana. Por medio de esta acción institucional, la comunidad eclesiástica zamorana busca sumar esfuerzos a la respuesta humanitaria inmediata que la red global de Cáritas se encuentra desplegando sobre el terreno con el fin de aliviar las necesidades primarias de las familias que han resultado damnificadas por la catástrofe.
El capital que se logre centralizar en la provincia se integrará de forma directa en el fondo de emergencia global coordinado por Cáritas Española. Esta organización ya ha liberado una primera dotación de trescientos mil euros proveniente de sus fondos de reserva para emergencias con el objetivo de dotar de liquidez inmediata a Cáritas Venezuela, cuyas divisiones parroquiales y diocesanas trabajan contrarreloj en la evaluación de los desperfectos estructurales y en la asistencia directa a la población civil afectada.
La recaudación total servirá para financiar de manera prioritaria la adquisición y distribución de suministros vitales básicos de acuerdo con el diagnóstico de necesidades que se elabore en las zonas de exclusión. Entre las principales partidas de ayuda se contempla el abastecimiento de productos alimenticios, suministro de agua potable, lotes de medicamentos esenciales, artículos higiénicos, material sanitario de primera intervención y elementos de refugio temporal para aquellas personas que hayan perdido sus hogares.
Más allá de la colecta presencial en los templos, la organización ha dispuesto canales alternativos de financiación para aquellos ciudadanos que deseen formalizar sus donativos de manera telemática. Se ha activado para ello el código de Bizum cero cero ochocientos sesenta y tres, junto con cuentas corrientes específicas en las entidades financieras de Caja Rural, Banco Santander, Unicaja y BBVA, debiendo consignar obligatoriamente en todas ellas el concepto identificativo de Cáritas con Venezuela.
Desde la dirección de Cáritas se ha recordado de manera explícita que las aportaciones de carácter estrictamente económico constituyen la vía más eficiente y óptima para gestionar este tipo de crisis humanitarias agudas. Este sistema agiliza de manera notable la capacidad de respuesta de los equipos locales, abarata sustancialmente los costes derivados del transporte logístico internacional y permite reactivar los mercados locales mediante la compra de insumos en las zonas geográficas más próximas al desastre.







