
El teniente coronel Héctor David Pulido asegura que la Comandancia vive «un día de máxima tristeza» tras el asesinato de una compañera a manos de un agente destinado en el Servicio Cinológico de Zamora
«Los guardias civiles de Zamora estamos destrozados». Con estas palabras resumió el teniente coronel y máximo responsable de la Comandancia de la Guardia Civil en Zamora, Héctor David Pulido, el estado de ánimo de los agentes tras el asesinato de una guardia civil en Llanes presuntamente a manos de su marido, un agente destinado hasta hace unos días en el Servicio Cinológico de la Comandancia zamorana.
Pulido describió una situación de enorme impacto personal y profesional dentro del Instituto Armado, al tratarse de un crimen que afecta directamente a compañeros de la Comandancia. «Las familias y muchos vecinos de la casa cuartel estamos destrozados», afirmó, recordando que la víctima era una compañera del Cuerpo, que deja huérfanos a tres hijos y que otro guardia civil resultó gravemente herido al intervenir durante los hechos, aunque evoluciona favorablemente.
El teniente coronel añadió que el dolor es todavía mayor porque el presunto autor «fue hasta antes de ayer un vecino y un compañero», una circunstancia que ha golpeado profundamente a los agentes destinados en Zamora. «Como comprenderán, estamos destrozados profesionalmente y personalmente porque nos toca muy cercano», manifestó visiblemente emocionado.
Respecto a la investigación, Pulido rechazó realizar cualquier valoración que pudiera interferir en las diligencias abiertas por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Asturias, encargada del caso. También evitó pronunciarse sobre el expediente disciplinario que pesaba sobre el presunto agresor, al explicar que este tipo de procedimientos se tramitan directamente desde la Dirección General de la Guardia Civil y que la Comandancia de Zamora únicamente participa en las comunicaciones formales, sin acceso al contenido del expediente.







