
La Junta eleva a Nivel 2 el operativo por la cercanía de las llamas a las poblaciones, mientras la humareda dificulta la circulación en la A-52. Los vecinos evacuados son trasladados a Puebla de Sanabria
La prioridad absoluta en el incendio forestal de Hermisende se sitúa en la protección de las personas y la seguridad vial. La rápida evolución del fuego, iniciado a primera hora de la madrugada en la pedanía de La Tejera, ha obligado a la Junta de Castilla y León a declarar el Nivel 2 de gravedad y activar la evacuación preventiva de las localidades de San Ciprián y Castromil ante el peligro inminente que representan el avance de las llamas y la densa humareda.
El desalojo de los vecinos de ambos núcleos de la Alta Sanabria se ha desarrollado con celeridad para garantizar su integridad, mientras la afección del incendio comienza a extenderse a las grandes vías de comunicación. La densa nube de humo generada por el fuego ha empezado a dificultar progresivamente la circulación en la autovía A-52 debido a la proximidad del incendio, reduciendo drásticamente la visibilidad de los conductores en ese tramo. De forma paralela, las autoridades mantienen cortada la carretera provincial ZA-2698, que conecta Hermisende con la provincia de Ourense.
Sobre el terreno, casi una treintena de medios terrestres y aéreos centran sus esfuerzos en proteger las zonas habitadas y asegurar los viales. El operativo desplegado —compuesto por cuadrillas terrestres, unidades especialistas ELIF/BRIF, bulldóceres para la apertura de líneas de defensa y dotaciones de bomberos— trabaja a pleno rendimiento en condiciones extremadamente complejas para frenar el avance del fuego y amortiguar el impacto del humo en la zona.


