
Un nuevo análisis detecta 120 microgramos por litro de manganeso, más del doble del límite permitido, tras las continuas quejas de los vecinos por el sabor y el aspecto del agua.
Los vecinos de Grisuela, en el municipio de Rabanales, vuelven a enfrentarse a problemas con el agua de la red de abastecimiento. Un nuevo análisis encargado por los propios residentes ha determinado que el agua no es apta para el consumo humano debido a unos niveles de manganeso considerados muy elevados.
La analítica ha detectado 120 microgramos de manganeso por litro, frente al límite permitido de 50 microgramos. Los resultados han sido trasladados a la Corporación Municipal a través del alcalde de Rabanales, Santi Moral Matellán, a quien los vecinos han solicitado que confirme la situación y que informe de ella a la población a la mayor brevedad posible.
Las quejas por el estado del agua se habían intensificado en las últimas semanas debido a su mal sabor y aspecto. Los vecinos aseguran que ya habían trasladado sus reclamaciones a los responsables municipales antes de encargar este nuevo análisis.
La situación vuelve a poner el foco en el funcionamiento de la depuradora de Grisuela. Según los expertos consultados por los vecinos, este tipo de instalaciones requiere revisiones periódicas, limpieza específica de los filtros y un mantenimiento realizado por personal especializado. Sin embargo, hace dos años el Ayuntamiento de Rabanales decidió no contratar a una empresa externa para realizar estas labores con el objetivo de ahorrar el coste mensual del servicio.
No es la primera vez que el municipio afronta problemas relacionados con la calidad del agua. En 2023, una situación similar dejó a Grisuela durante cinco semanas sin suministro de agua ni garrafas. Ese mismo año, Sanidad declaró no potable el agua de Rabanales y, según los vecinos, el Ayuntamiento tardó más de 15 días en comunicar la situación.
Los problemas también se han extendido a otras localidades del municipio. El pasado verano, el alcalde reconoció ante vecinos de Ufones que se había tomado la decisión de no clorar el agua del grifo, una medida que los vecinos consideran incompatible con las exigencias básicas de salud pública.
Por su parte, Zamora Sí ha reclamado en diferentes plenos y mediante varias peticiones una solución a los problemas de abastecimiento y calidad del agua en el municipio. Según la formación, la respuesta del Ayuntamiento se ha limitado en varias ocasiones a señalar que se «toma nota de la sugerencia«.
Los vecinos reconocen que pueden producirse averías o incidencias puntuales, pero consideran que la reiteración de los problemas demuestra una falta de mantenimiento y de respuesta por parte de los responsables municipales. Ahora reclaman al Ayuntamiento que confirme oficialmente los resultados del análisis y adopte las medidas necesarias para garantizar la calidad del agua de Grisuela.







