
La plataforma Nuestra Tierra Quemada inicia frente a la Junta una movilización que pretende extender en el tiempo para exigir un operativo 100% público, mejores condiciones para los bomberos forestales y una nueva gestión de los montes
Menos de medio centenar de personas se han concentrado este viernes en la plaza de La Marina de Zamora, frente a la sede de la Junta de Castilla y León, para reclamar cambios en las políticas de prevención y extinción de incendios forestales tras un verano en el que el fuego ha vuelto a golpear con fuerza a la provincia.
La protesta ha sido convocada por Nuestra Tierra Quemada, una plataforma que, según explicó su portavoz, Javier Coco, agrupa a más de 55 colectivos vecinales, sindicales, ecologistas y políticos de Castilla y León. Zamora ha sido uno de los puntos elegidos para iniciar unas movilizaciones que también se desarrollan en otras ciudades de la Comunidad.
Coco lamentó que la provincia esté comenzando a asumir como algo habitual la presencia de grandes incendios durante los veranos. «Nos estamos acostumbrando, por desgracia, a tener un gran incendio otro año más», señaló, haciendo especial referencia a los fuegos que han afectado recientemente a Sayago.
Entre las principales reivindicaciones de la plataforma figura el incremento de los medios técnicos y humanos destinados tanto a prevención como a extinción, además de la creación de un operativo 100% público durante todo el año.
La movilización puso también el foco sobre las condiciones de los bomberos forestales. Nuestra Tierra Quemada reclama empleos estables, salarios dignos y el final de la precariedad y temporalidad de unos trabajadores que, recordó Coco, «se juegan la vida» para proteger los montes.
Una gestión diferente de los montes y más vida en los pueblos
Las reclamaciones van más allá del propio dispositivo contra incendios. La plataforma demanda una ordenación forestal adaptada a las diferentes características del territorio de Castilla y León, cuestionando que pueda aplicarse un único modelo en una Comunidad tan extensa y con ecosistemas muy diferentes.
También considera imprescindible actuar contra la despoblación rural. Para ello reclama empleo estable, no exclusivamente relacionado con el sector forestal, y la recuperación y mantenimiento de servicios públicos en los pueblos.
«Si no hay vecinos para defender el territorio, el territorio nuevamente vuelve a arder», resumió el portavoz de la plataforma.
Una convocatoria muy inferior a la del año pasado
La concentración de este viernes tuvo una participación reducida, con menos de 50 asistentes, muy lejos de movilizaciones anteriores. Preguntado por esta circunstancia, Coco reconoció que eran pocos los participantes, pero defendió que la iniciativa nace con intención de continuidad.
Desde Nuestra Tierra Quemada señalan que no plantean esta convocatoria como una protesta puntual, sino como el inicio de un proyecto a medio plazo al que esperan que se incorporen progresivamente más personas y colectivos.
El objetivo, aseguran, será mantener la presión sobre la Junta de Castilla y León para conseguir cambios en la prevención, la gestión forestal y el operativo de extinción y evitar que los grandes incendios continúen convirtiéndose en una constante cada verano en Zamora y en el conjunto de la Comunidad.