
Pepe Álvarez alerta en Zamora de la temporalidad de los bomberos forestales y pide un modelo estable, coordinado y con condiciones laborales comunes en toda España
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha reclamado este martes en Zamora un pacto de Estado para afrontar los incendios forestales y las consecuencias del cambio climático, después de mantener un encuentro con trabajadores del operativo de prevención y extinción de incendios de la Junta de Castilla y León.
Álvarez ha estado acompañado por el secretario general de UGT Castilla y León, Óscar Lobo; la responsable federal de Administración Local y Autonómica de UGT Servicios Públicos, Victoria Corbacho, y el responsable estatal del Sindicato de Bomberos Forestales de UGT, Javier Corbacho.
El máximo responsable de UGT ha defendido la necesidad de abordar los incendios desde una perspectiva integral y con una planificación que permita determinar los medios disponibles y delimitar las competencias y responsabilidades de las diferentes administraciones. Álvarez ha recordado que el sindicato ya planteó la necesidad de alcanzar un pacto de Estado en 2017, tras los graves incendios registrados en Galicia.
Una de las principales críticas del sindicato se ha centrado en las condiciones laborales de los bomberos forestales. Álvarez ha explicado que durante la visita realizada este martes preguntó a los trabajadores cuántos disponían de jornada completa y contrato indefinido y, según ha relatado, únicamente uno se encontraba en cada una de esas situaciones.
UGT considera especialmente grave que continúen existiendo contratos de apenas cuatro meses para profesionales encargados de intervenir directamente en los incendios. El sindicato también denuncia las importantes diferencias salariales y laborales existentes dependiendo de la administración o empresa para la que presten servicio.
Álvarez ha señalado además que el personal laboral de la Junta que participa en la extinción continúa encuadrado en categorías como peón o conductor y no como bombero forestal, una circunstancia que, según ha advertido, afecta también al reconocimiento profesional y a cuestiones como los coeficientes reductores para la jubilación.
El responsable estatal de Bomberos Forestales de UGT, Javier Corbacho, ha sido especialmente crítico con la situación del operativo castellano y leonés. “No hay cosa peor que decir ‘te lo dije’. Volvemos a decir lo mismo: ya vamos tarde”, ha lamentado.
Corbacho ha relacionado el incremento del riesgo de grandes incendios con factores como la despoblación, el abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, la acumulación de combustible vegetal, la falta de inversión sostenida y el cambio climático.
Desde UGT se denuncia además el incumplimiento de diferentes disposiciones relacionadas con la prevención y el trabajo de los bomberos forestales. Corbacho ha hecho referencia a la obligación de contar con planes de autoprotección en núcleos sensibles a los incendios, adaptar los dispositivos a las características de cada territorio y aplicar la Ley Básica de Bomberos Forestales.
“Somos el peor dispositivo. Nadie pide ser el mejor. Lo que me piden es intentar dejar de ser los últimos”, ha afirmado Corbacho sobre la situación de Castilla y León.
Por su parte, Óscar Lobo ha advertido de que los incendios, la despoblación y el abandono del medio rural constituyen problemas estrechamente relacionados en Castilla y León. El responsable autonómico de UGT ha reclamado un “giro radical” en un operativo que considera insuficiente para una comunidad con una enorme superficie forestal y ha señalado específicamente a Zamora y León como dos de las provincias especialmente golpeadas por los incendios durante los últimos años.
Pepe Álvarez también ha cuestionado que la Unidad Militar de Emergencias esté convirtiéndose en un recurso habitual frente a los incendios forestales. A su juicio, la intervención de la UME no debe servir para suplir la falta de contratación, planificación y personal formado por parte de las administraciones responsables.
UGT plantea avanzar hacia unos criterios comunes en toda España en aspectos como formación, categorías profesionales y condiciones laborales, e incluso estudiar dentro de un futuro pacto de Estado fórmulas que permitan disponer de medios estatales permanentes y coordinados entre territorios.
Preguntado por la posibilidad de convocar movilizaciones o una huelga, Álvarez ha explicado que el sindicato estudiará cómo incrementar la presión y hacer visible la situación de estos trabajadores, especialmente durante los meses de menor riesgo de incendios. También ha advertido de la dificultad de que una huelga tenga repercusión cuando los servicios mínimos pueden alcanzar el cien por cien de unas plantillas que, según UGT, ya se encuentran dimensionadas al mínimo.
El secretario general de UGT ha insistido finalmente en que la prevención debe desarrollarse durante todo el año. Para el sindicato, mantener a los profesionales vinculados al territorio permitiría realizar trabajos preventivos, mejorar su conocimiento del monte y aumentar tanto la eficacia en la extinción como su propia seguridad cuando tengan que enfrentarse a un incendio.







