
El técnico rojiblanco anuncia cambios para el primer desplazamiento de la temporada y reclama un equipo más compacto tras detectar «ratos de desconexión» en la derrota ante la UD Logroñés
El Zamora CF afronta este domingo ante el Arenas de Getxo su primer desplazamiento de la temporada con la necesidad de elevar su nivel competitivo después de la derrota frente a la UD Logroñés. Óscar Cano reconoció que volver a ver el último encuentro aumentó su malestar y señaló especialmente los «ratos de desconexión que no pueden permitirse en una categoría seria como esta». «Regalamos los dos goles» y varias situaciones de peligro, lamentó el entrenador.
La respuesta que espera Cano pasa por construir un Zamora más compacto, solidario y constante en el esfuerzo colectivo. El técnico insiste en que el talento de la plantilla debe ir acompañado de sacrificio: «Hay que ponerse primero el mono de trabajo». Su intención es «colectivizar» las cualidades individuales para que todo lo que pueden aportar sus futbolistas se traduzca en un mejor funcionamiento del equipo.
Esa búsqueda tendrá consecuencias en la alineación. Cano confirmó que «algún cambio va a haber» respecto al equipo utilizado ante el Logroñés. El entrenador explicó que la entrada de nuevos centrocampistas en la segunda jornada permitió mejorar por momentos con balón, pero reconoció que el Zamora defendió peor en situaciones concretas y acusó falta de contundencia y atención.
Enfrente estará un Arenas que ha dejado buenas sensaciones pese a sus resultados. Cano destacó su capacidad para manejar la pelota y advirtió de que cuenta con jugadores «muy ágiles» y capaces de someter al rival si no reciben una buena presión. El entrenador considera que el Zamora deberá ser especialmente preciso colectivamente porque un solo error puede permitir al conjunto vasco superar varias líneas en apenas dos pases.
En el apartado físico, Dani Fernández continúa en la última fase de su recuperación, mientras que Unai Dufur permanece entre algodones y es duda. Cano dejó claro que el club no asumirá riesgos si no está completamente preparado para competir y confía en la profundidad de la plantilla para encontrar alternativas. El objetivo en Getxo será empezar a trasladar al campeonato la versión mostrada durante buena parte de la pretemporada y conseguir un buen resultado en la primera salida del curso.


