
Ante las declaraciones de Renfe que justifican la falta de conexiones en la baja demanda, los portavoces de la plataforma y de los usuarios responden con una declaración institucional y llaman a la movilización social para frenar la discriminación que sufre la provincia.
La Mesa del Tren de Zamora ha intensificado su ofensiva política y social tras el reciente encuentro mantenido con el presidente de Renfe y las polémicas declaraciones de la compañía sobre la rentabilidad y el número de viajeros en las conexiones tempranas con Madrid. Durante la comparecencia informativa, el presidente de la mesa, Pablo Novo, y el representante de la asociación de usuarios del AVE, José Ramón Andrés, han coincido en señalar la necesidad de unificar la presión institucional en los plenos municipales con una respuesta firme en la calle, fijando una concentración ciudadana para el próximo sábado 17 de octubre —evitando así coincidir con la carrera del cáncer del domingo— para exigir un servicio que permita llegar a la capital antes de las ocho de la mañana.
Pablo Novo ha defendido el carácter estrictamente político de la reivindicación y ha criticado el uso interesado de los datos por parte de la operadora ferroviaria: «Yo creo que muchas veces se utilizan, se juega, se hace un juego de trileros con los datos para justificar los intereses tanto comerciales como políticos y que muchas veces no atienden a la realidad diaria de lo que cualquier persona puede ver en la estación, que es lo que trasladan los usuarios». Asimismo, el presidente de la mesa ha recordado que el objetivo no es obtener privilegios, sino equiparar los servicios a los de territorios vecinos: «No pretendemos contar con esas doce frecuencias que para Zamora a día de hoy no son necesarias de trenes Avant, sino contar con una frecuencia que permita llegar antes de las ocho de la mañana a Madrid».
En la misma línea, José Ramón Andrés ha calificado las excusas de la compañía como «peregrinas» y ha desmentido los datos oficiales esgrimidos sobre el volumen real de pasajeros afectados: «Cuando ya simplemente los propios datos que da Renfe desmienten eso y cualquier persona que vaya a la estación por la mañana ve que, evidentemente, en el peor de los días laborables hay en torno a 100 viajeros». El representante de los usuarios ha subrayado además que la falta de un servicio madrugador supone una discriminación directa frente a otras provincias y entorpece la conciliación laboral: «Es que somos la única, es que incluso capitales de provincia más distantes de Zamora disponen de este servicio y es algo del todo incomprensible». Con la vista puesta en la manifestación del 17 de octubre, ambos representantes confieren a la movilización un papel decisivo para forzar al Ministerio de Transportes a asumir su responsabilidad política en la implantación de estas obligaciones de servicio público.