
El subdelegado del Gobierno en Zamora ha destacado la importancia de ejercer como enlace ante las reivindicaciones ferroviarias, señalando que, aunque se defienden las inversiones estatales en infraestructuras, es necesario atender la demanda de reestructuración para fijar población
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha valorado su posición dentro de la mesa de seguimiento del transporte como representante del Ejecutivo central en la provincia, destacando que su labor principal consiste en actuar como intermediario ante el Ministerio de Transportes y trasladar de manera directa las demandas de los colectivos locales.
Tras agradecer al ministerio la autorización para participar en los encuentros, Blanco ha señalado que, a pesar de que desde el Gobierno central se esgrimen dificultades técnicas actuales y se subraya la existencia de 21 frecuencias hacia Madrid y Galicia, en la calle se percibe un sentir mayoritario que no reclama necesariamente más trenes, sino una reestructuración enfocada en que el «tren madrugador» llegue antes a la capital para permitir compaginar la residencia en Zamora con el trabajo en Madrid, una cuestión clave frente a la despoblación.
Asimismo, el subdelegado ha recordado que estos espacios de diálogo permiten exponer las actuaciones que el Ejecutivo estatal está impulsando en la provincia, tales como la inversión plurimillonaria y el estado de tramitación de la doble vía entre Medina del Campo y Zamora a lo largo de 66 kilómetros, insistiendo en que el foro se mantiene desde la corrección institucional y el contraste de posturas.







