
La formación coral vasca actuará este sábado a las 20.00 horas en San Cipriano en un concierto cuya recaudación se destinará a conservar el patrimonio diocesano
La iglesia de San Cipriano acogerá este sábado 10 de octubre la última cita del ciclo «Música que restaura». El Orfeón Debabarrena será el encargado de cerrar, desde las 20.00 horas, una programación que comenzó el pasado 11 de septiembre y que ha reunido en Zamora a diferentes solistas, coros y agrupaciones instrumentales.
La formación vasca, dirigida por su fundador, el maestro Laskurain Caño, está integrada por cantores aficionados procedentes de la comarca del Bajo Deba. El proyecto nació con el objetivo de acercar la música clásica al público y permitir a los aficionados al canto desarrollar su vocación musical. Desde su debut en 2016 en el Teatro Coliseo de Eibar, el orfeón ha actuado en lugares como la Catedral de Jaca o las iglesias de la Purísima de Salamanca y de los Santos Justo y Pastor de Segovia.
El concierto tendrá además una vertiente solidaria vinculada a la protección del patrimonio. La recaudación obtenida mediante las entradas se destinará a la conservación y restauración de los templos y bienes culturales de la Diócesis de Zamora, objetivo que ha acompañado al ciclo durante toda su programación.
Las entradas tienen un precio de cinco euros y pueden adquirirse anticipadamente en la Librería Diocesana, situada en la calle Ramos Carrión, 18. También estarán disponibles en la propia iglesia de San Cipriano desde media hora antes del comienzo del concierto. «Música que restaura» está organizado por la Fundación ZamorArte, con el patrocinio de la Diputación de Zamora y la colaboración de la Ruta del Vino de Zamora y Fromago.


