
La comitiva partió de la iglesia del Tránsito y llegó hasta la plaza de la Catedral, donde se realizaron oraciones y bailes tradicionales peruanos
La comunidad peruana de Zamora celebró este domingo, 11 de octubre, la tradicional procesión del Señor de los Milagros, una manifestación religiosa que recorrió diferentes calles del casco histórico de la capital. La celebración se enmarca en el conocido como Mes Morado, periodo durante el cual los fieles peruanos rinden homenaje a esta imagen, también denominada Cristo Moreno. La cofradía zamorana, que cuenta con cerca de una década de trayectoria en la ciudad, volvió a organizar este acto para compartir sus tradiciones religiosas y culturales con los vecinos y visitantes.
La procesión partió de la iglesia del Tránsito, donde actualmente se encuentra acogida la imagen del Señor de los Milagros. Anteriormente, la cofradía había desarrollado su actividad en la iglesia de San Vicente, aunque el aumento de las dimensiones de las andas motivó su traslado. Los integrantes de la hermandad desfilaron vestidos con capas moradas y medallones de la imagen religiosa, mientras que otros participantes lucieron indumentarias tradicionales peruanas, como polleras, monteras y ponchos de diferentes colores.
La Banda de Música Maestro Nacor Blanco acompañó musicalmente el recorrido, en el que también participaron representantes de distintas hermandades de la Semana Santa zamorana y de otras cofradías de la ciudad, entre ellas las de Nuestra Señora de la Concha y la Virgen del Amor Hermoso. La presencia de estas agrupaciones reflejó la vinculación que la comunidad peruana ha establecido con las tradiciones religiosas locales desde su llegada a Zamora.
Uno de los momentos centrales de la jornada tuvo lugar en la plaza de la Catedral, donde los participantes realizaron una ofrenda mediante bailes tradicionales peruanos ante la presencia de vecinos y turistas. Durante la parada también se celebró una oración en la que se pidió por el obispo Fernando Valera, la diócesis de Zamora, los sacerdotes, religiosos y las familias de la provincia. El acto incluyó el rezo conjunto del Padre Nuestro antes de continuar con una celebración que volvió a reunir las tradiciones peruanas con la vida religiosa y cultural de la capital zamorana.


