
La provincia dispone de un único examinador y acumula cerca de 1.200 aspirantes pendientes de las pruebas, una situación que también amenaza las ayudas de hasta 900 euros para obtener el carné de conducir
La Asociación Provincial de Autoescuelas de Zamora ha denunciado este miércoles, 14 de octubre, la situación que atraviesa el sector por la falta de examinadores de tráfico, que ha provocado la cancelación de pruebas y mantiene a cerca de 1.200 alumnos pendientes de examinarse. Según la organización, más de un centenar de aspirantes que ya tenían fecha asignada se han quedado sin poder realizar sus exámenes después de que la baja de uno de los dos examinadores disponibles en la provincia haya dejado únicamente a un profesional en activo. Desde el pasado jueves 8 de octubre se han anulado exámenes de circulación y también las pruebas de pista para motocicletas previstas para el martes 13, lo que ha agravado una lista de espera que ya era considerable.
El presidente de la asociación, José Miguel Crespo Andrés, ha calificado la situación de insostenible y ha reclamado soluciones inmediatas a la Dirección General de Tráfico. «No aguantamos más esta situación. Los alumnos esperan, se preparan, organizan sus trabajos y sus estudios para examinarse y, cuando por fin tienen una fecha, se quedan sin examen», ha lamentado. Las autoescuelas advierten de que las cancelaciones no solo perjudican a los aspirantes, sino que también obligan a reorganizar clases, profesores y vehículos sin disponer de nuevas fechas confirmadas. La entidad considera que la ausencia de un solo trabajador ha puesto de manifiesto la fragilidad de un servicio que ya arrastraba importantes dificultades para atender la demanda.
Uno de los principales motivos de preocupación es el posible perjuicio económico para los jóvenes que quieren acogerse a las ayudas de la Junta de Castilla y León para obtener el permiso de conducir. La convocatoria contempla subvenciones de hasta 900 euros para el carné B y establece que el examen práctico debe aprobarse entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2026. La asociación alerta de que los retrasos y las anulaciones podrían impedir que algunos alumnos cumplan este requisito dentro del plazo establecido, pese a haber completado su preparación. «Es inadmisible que un alumno pueda quedarse fuera de una ayuda porque no tiene la oportunidad de examinarse a tiempo», ha señalado Crespo, quien considera necesario que las administraciones adopten medidas para evitar que las deficiencias del servicio perjudiquen a los solicitantes.
Ante esta situación, la Asociación Provincial de Autoescuelas exige a la DGT una respuesta urgente que permita cubrir la ausencia del examinador, reforzar la plantilla y establecer un calendario concreto para recuperar las pruebas suspendidas. Asimismo, solicita que las administraciones implicadas adopten medidas para que los retrasos no comprometan el acceso a las subvenciones. Crespo ha aclarado que sus críticas no se dirigen al trabajador que se encuentra de baja, sino a la falta de medios para garantizar la continuidad del servicio. «Los alumnos necesitan fechas y las autoescuelas necesitamos soluciones. No podemos aceptar que la falta de medios siga retrasando el acceso al empleo, dificultando la movilidad y poniendo en riesgo ayudas económicas para nuestros jóvenes», ha concluido el presidente de la organización.







