
Los actos se desarrollarán entre el 23 al 25 de octubre e incluirán una conferencia sobre patrimonio, un concierto de marchas procesionales zamoranas y una misa solemne en San Vicente
La Real Cofradía de Nuestra Madre de las Angustias celebrará del 23 al 25 de octubre el 150 aniversario de la llegada a Zamora de la Virgen de las Espadas, una imagen estrechamente vinculada a la historia de la hermandad y a la Semana Santa zamorana. La presidenta de la cofradía, Isabel García, presentó un programa de actividades que combinará las vertientes cultural, religiosa y solidaria de esta conmemoración.
Los actos comenzarán el viernes 23 de octubre con una conferencia a cargo de Javier García Casaseca, profesor de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid y experto en patrimonio. El ponente conoce de primera mano la imagen, ya que fue el encargado de restaurarla con motivo del congreso de las Angustias celebrado en Zamora en 2015.
La programación continuará el sábado 24 de octubre con un concierto dedicado a las marchas procesionales características de la Semana Santa de Zamora. Entre las composiciones que se interpretarán tendrá un protagonismo especial la marcha de la Virgen de las Espadas, compuesta por Víctor Argüello, director de la banda de la Real Cofradía. La entrada al concierto tendrá carácter solidario y no requerirá un donativo económico, sino la entrega de un kilo de alimentos, que se destinarán a personas necesitadas a través de la obra social Corazón de Madre y se entregarán en la Casa Betania.
El domingo 25 de octubre se celebrará una misa solemne en la iglesia de San Vicente, sede canónica de la cofradía, con la imagen de la Virgen de las Espadas presente en el altar mayor. La eucaristía estará presidida por el capellán de la hermandad, Juanjo, y servirá para cerrar los actos conmemorativos de este aniversario.
Isabel García recordó que la Virgen de las Espadas llegó a Zamora el 14 de abril de 1876, durante la Semana Santa de aquel año. La imagen dejó de procesionar en 1968 y volvió a hacerlo el Viernes Santo de 2010, después del impulso de un grupo de personas que trabajó para recuperar su presencia en las calles de la ciudad. Para su regreso se incorporó una mesa procesional diseñada por el artista zamorano Antonio Pedrero y tallada por José Antonio Pérez.
La presidenta agradeció la colaboración de la Fundación Caja Rural de Zamora, la Diputación Provincial y la parroquia de San Vicente, así como la implicación de todas las personas que han contribuido a organizar los actos. García destacó especialmente el compromiso de la cofradía con la solidaridad, una dimensión que se refleja en la recogida de alimentos prevista para el concierto.
El capellán de la hermandad subrayó que el programa reúne tres dimensiones fundamentales de la actividad cofrade: la fe, representada en la celebración eucarística; la cultura, a través de la conferencia y el concierto; y la solidaridad, presente en la recogida de alimentos. Asimismo, animó a los zamoranos a participar en las tres propuestas para rendir homenaje a una imagen especialmente querida por la cofradía y por la Semana Santa de Zamora.







