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Los usuarios del AVE de Zamora denuncian retrasos diarios y exigen recuperar el tren que llegue a Madrid antes de las ocho

La concentración vuelve a reclamar el desdoblamiento de la vía y un servicio ferroviario protegido como obligación de servicio público ante los problemas que sufren los trabajadores que se desplazan a diario

Los usuarios habituales del tren de alta velocidad de Zamora han vuelto a concentrarse este sábado para reclamar mejoras en un servicio que consideran fundamental para el futuro de la provincia. Entre sus principales reivindicaciones figura la recuperación de un tren madrugador que permita llegar a Madrid antes de las ocho de la mañana, así como el desdoblamiento de la vía para reducir los retrasos que, según denuncian, se han convertido en una constante. Carolina Dillana, secretaria del colectivo, explicó que los viajeros llegan tarde prácticamente todos los días, con demoras que oscilan entre los diez minutos y una hora. Como ejemplo, recordó que el pasado jueves permanecieron media hora detenidos en Medina del Campo esperando el paso de otro tren. «Son cosas que nos complican mucho la vida diaria», lamentó, antes de advertir de que estas incidencias repercuten directamente en sus obligaciones laborales y en el tiempo que pueden dedicar a sus familias.

La plataforma considera que la situación está afectando también a la capacidad de Zamora para mantener población. Dillana aseguró que algunos trabajadores ya se han trasladado a Valladolid, donde encuentran mayores frecuencias y horarios más adecuados, mientras que otros se ven obligados a pernoctar en Madrid cuando tienen compromisos importantes a primera hora. «Es algo insostenible y Zamora ya está perdiendo población por causa de que no haya un tren madrugador», afirmó. En esta misma línea, el presidente del colectivo, José Ramón Andrés, insistió en que no basta con llegar a Madrid a las ocho, puesto que los viajeros todavía necesitan aproximadamente media hora adicional para desplazarse hasta sus puestos de trabajo. Con los horarios actuales, explicó, resulta difícil incorporarse antes de las nueve y media o las diez de la mañana. «Me levanto a las seis para llegar a trabajar a las diez», resumió, señalando que incluso ha tenido que pedir que no le programen reuniones antes de las nueve y media.

Otra de las exigencias de los manifestantes es que el servicio quede efectivamente protegido mediante las obligaciones de servicio público, con trenes y horarios que respondan a las necesidades de movilidad de los trabajadores. José Ramón Andrés defendió que esta fórmula evitaría modificaciones justificadas por criterios comerciales y permitiría garantizar una conexión estable. También cuestionó el estado de la infraestructura ferroviaria, al asegurar que existen tramos con limitaciones de velocidad de entre 20 y 30 kilómetros por hora a la salida de Zamora y otros restringidos a 70 kilómetros por hora. «¿Cómo podemos decir que eso es alta velocidad?», se preguntó. A estas circunstancias añadió las averías de los trenes y el incremento del precio de los billetes, una combinación que, a juicio del colectivo, resulta incompatible con el servicio de calidad que reclaman los usuarios.

Los representantes de los viajeros insistieron en que sus peticiones no responden únicamente a una cuestión de comodidad, sino a la necesidad de garantizar que vivir en Zamora sea compatible con trabajar en Madrid. Andrés lamentó que las movilizaciones y las reclamaciones realizadas hasta ahora no hayan conseguido las mejoras solicitadas y reclamó una respuesta de las administraciones competentes. En este sentido, consideró contradictorio que se defienda el ferrocarril como una herramienta para afrontar el reto demográfico mientras, según denunció, no se adoptan las medidas necesarias para facilitar los desplazamientos cotidianos desde la provincia. «Lo dicen por un lado y por otro no ponen la medida para hacerlo», criticó. La concentración concluyó con la reivindicación de una conexión ferroviaria más fiable, con horarios adaptados a la jornada laboral y una infraestructura capaz de reducir los retrasos que afectan a cientos de desplazamientos habituales.