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Abascal en Zamora: «Duele ver cómo esta tierra se desangra desde hace décadas»

El presidente de Vox y candidato a la Presidencia del Gobierno llama a movilizarse para las elecciones del 29 de noviembre durante un acto en la plaza de La Marina de Zamora, ante más de mil simpatizantes, en el que anuncia una querella contra el delegado del Gobierno y defiende la prioridad nacional, la bajada de impuestos y la remigración

Varios miles de simpatizantes se han congregado este martes en la plaza de La Marina de Zamora para asistir al acto electoral de Vox, protagonizado por su presidente nacional y candidato a la Presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, que ha convertido la convocatoria en una llamada a la movilización de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Ante una plaza con una asistencia masiva, el dirigente ha defendido que su formación aspira a convertirse en la primera fuerza política del país y ha pedido a sus seguidores que no den por hecho ningún resultado electoral, pese a las encuestas que, según ha señalado, apuntan a un cambio político. «Esas encuestas son el mayor enemigo del cambio. Esas encuestas solo llevan a la confianza», ha advertido durante un discurso en el que ha combinado las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez con sus propuestas en materia de inmigración, fiscalidad, servicios públicos y seguridad.

 

Abascal ha comenzado su intervención agradeciendo la presencia de los asistentes y presentando la concentración zamorana como parte de una movilización que, según ha afirmado, se está reproduciendo en las distintas ciudades y pueblos que está recorriendo durante la campaña. El líder de Vox ha sostenido que no habrá «ni trampa, ni violencia, ni intento de intimidación» que pueda detener lo que ha definido como una «gigantesca movilización» para propiciar un cambio político en España. En su saludo inicial se ha dirigido expresamente a Eugenio Blanco, presidente provincial de Vox y candidato al Senado por Zamora; a Miguel Suárez Arca, candidato al Congreso, y a Carlos Pollán, vicepresidente de la Junta de Castilla y León, antes de centrar buena parte de su discurso en las circunstancias que han rodeado el acto.

 

Uno de los primeros anuncios de Abascal ha sido la presentación de una querella contra el delegado del Gobierno en Zamora. El presidente de Vox ha asegurado que la formación emprendería esta actuación al considerar que el representante gubernamental estaba detrás de los actos de intimidación que, según su versión, se habían producido en relación con la convocatoria. Abascal ha comparado la situación con los dispositivos de seguridad que, a su juicio, se organizan cuando Pedro Sánchez celebra actos públicos y ha denunciado que los simpatizantes de Vox tienen dificultades para expresarse en determinadas circunstancias. El dirigente ha afirmado que alrededor de una veintena de personas habían acudido a protestar y ha pedido a los asistentes que mantuvieran la calma y actuaran pacíficamente. «Vosotros, que queréis escuchar, que habéis venido aquí pacíficamente, pues tenéis que hacer un ejercicio de contención, un ejercicio de pacifismo y de tranquilidad», ha señalado.

 

El líder de Vox ha presentado esos episodios como parte de una dinámica que, según ha augurado, marcará la campaña electoral. En su opinión, el ruido, las protestas y los incidentes buscan impedir que su partido exponga sus propuestas y desviar la atención de las acusaciones de corrupción que dirige contra el Ejecutivo. Abascal ha asegurado que está recorriendo España para escuchar los problemas de los ciudadanos y trasladarles las propuestas de su formación, y ha recordado las visitas realizadas durante los días anteriores a Ponferrada, A Coruña, Avilés, Burgos, Segovia, Mahón, Ibiza y Palma de Mallorca. Según ha afirmado, en todas esas localidades se han producido importantes movilizaciones de simpatizantes, que, a su juicio, evidencian el respaldo a un cambio político.

 

«Los problemas que escuchamos a los españoles son los mismos en todos los lugares. No hay diferencia», ha afirmado Abascal para justificar que Vox plantee un programa común para el conjunto del país, sin establecer diferencias sustanciales entre las reivindicaciones de Zamora y las de otros territorios. El dirigente ha citado las dificultades de los autónomos, agricultores, ganaderos y pequeñas empresas, los problemas de los jóvenes para independizarse, la preocupación por la seguridad y las necesidades de las personas mayores. A su entender, estas cuestiones constituyen las principales preocupaciones de los ciudadanos y deben ocupar el centro de la campaña electoral, frente a lo que considera una estrategia de sus adversarios políticos para desviar el debate hacia otras cuestiones.

 

La denominada prioridad nacional ha ocupado un lugar destacado en su discurso. Abascal ha defendido que los españoles deben tener preferencia en el acceso a las ayudas sociales, las prestaciones para vivienda y las plazas de guardería, así como en otros recursos de la Administración. El presidente de Vox ha sostenido que esta propuesta responde a una demanda compartida por una parte importante de la población y ha criticado a los partidos que cuestionan su planteamiento. «¿Cómo no van a estar de acuerdo en que digamos que los intereses nacionales es lo primero que tiene que defender un gobierno?», ha preguntado a los asistentes. En su opinión, el debate sobre esta medida no debería limitarse a etiquetas ideológicas, sino centrarse en el papel que debe desempeñar el Estado a la hora de distribuir las ayudas y atender las necesidades de sus ciudadanos.

 

Abascal ha vinculado esa propuesta con sus críticas a la política migratoria del Gobierno central. Durante el acto ha defendido un proceso de «remigración» y ha reclamado la expulsión de quienes, según su planteamiento, se encuentren en situación irregular o cometan delitos graves, además de cuestionar la permanencia en España de personas que, en sus palabras, viven de las ayudas públicas o no se integran en la cultura del país. El dirigente ha relacionado estas propuestas con la capacidad de los servicios públicos para responder al crecimiento de la población y ha sostenido que el aumento de habitantes no ha ido acompañado, a su juicio, de una ampliación suficiente de hospitales, viviendas, infraestructuras y efectivos policiales. Estas afirmaciones forman parte de los argumentos políticos expuestos por Abascal para defender un cambio de rumbo en materia migratoria.

 

El presidente de Vox también ha aludido a Ceuta, cuya situación ha presentado como un asunto de interés nacional. En su intervención ha denunciado lo que considera una falta de defensa de los intereses españoles por parte del Ejecutivo y ha criticado la candidatura socialista de Abdelá Mustafá en la ciudad autónoma. Abascal ha cuestionado las posiciones que atribuye al candidato y ha acusado a Pedro Sánchez de actuar en favor de intereses ajenos a España. En este punto, ha recurrido a un tono especialmente duro contra el Gobierno y ha sostenido que su partido se presenta para defender los intereses nacionales frente a lo que considera una política de concesiones. Sus afirmaciones se han integrado en una parte del discurso en la que ha insistido en la soberanía nacional y en la necesidad de que las decisiones políticas respondan, según su planteamiento, a los intereses de los ciudadanos españoles.

 

La desregulación y la reducción de impuestos han constituido otro de los ejes del mitin. Abascal ha explicado que Vox ha habilitado en los territorios en los que gobierna un buzón para que los sectores afectados por las normas administrativas puedan trasladar sus quejas y señalar las dificultades que encuentran en su actividad. El objetivo, según ha explicado, es revisar aquellas regulaciones que la formación considera innecesarias o perjudiciales para la actividad económica. Entre ellas ha mencionado las relacionadas con el Pacto Verde, la Agenda 2030 y las políticas climáticas y de género, a las que atribuye un exceso de obligaciones para agricultores, ganaderos, industriales y pequeñas empresas. El dirigente ha defendido que los profesionales del campo y los empresarios dedican cada vez más tiempo a cumplir trámites administrativos y ha reclamado medidas que faciliten el mantenimiento de las explotaciones y la creación de empleo.

 

Los autónomos han tenido un protagonismo específico en este apartado. Abascal ha denunciado la presión fiscal que, según ha afirmado, soportan estos trabajadores y ha descrito las dificultades de quienes deben afrontar sus obligaciones tributarias antes de haber cobrado o disponer de liquidez suficiente. «Los autónomos lo padecen no solo con normativas asfixiantes sino con impuestos abusivos que les impiden llegar a final de mes», ha manifestado. El presidente de Vox ha vinculado estas dificultades con el coste de la vida y con los gastos cotidianos de las familias, desde la alimentación hasta el combustible y el mantenimiento de los vehículos. Frente a esa situación, ha defendido la reducción de impuestos y de cargas administrativas como una de las medidas que, a su juicio, permitirían mejorar las condiciones de trabajo de los pequeños empresarios y profesionales.

 

La sanidad pública ha sido otra de las cuestiones abordadas durante el acto electoral. Abascal ha criticado las listas de espera y ha sostenido que el sistema sanitario necesita más recursos para responder a las necesidades de la población. En su discurso ha vinculado las dificultades de acceso a la atención sanitaria con la política migratoria y ha defendido que los servicios públicos deben priorizar a los ciudadanos españoles. El dirigente ha matizado que, en su planteamiento, debe atenderse a cualquier persona que se encuentre en una situación de riesgo vital, pero ha cuestionado que el conjunto de las prestaciones sanitarias se extienda, según sus palabras, a quienes acaban de llegar al país. Sus declaraciones han formado parte de una crítica más amplia a la gestión del Gobierno, al que responsabiliza de la situación de la sanidad, la educación y la seguridad.

 

Abascal ha asegurado que España necesita aumentar su capacidad para atender a la población en ámbitos como la vivienda, los hospitales y la seguridad ciudadana. Ha relacionado estas necesidades con el crecimiento demográfico y ha afirmado que el número de plazas hospitalarias, las infraestructuras y los efectivos policiales no han aumentado al ritmo que considera necesario. En su opinión, esta situación genera una presión sobre los servicios públicos que debe afrontarse mediante un cambio de política. El presidente de Vox ha presentado la remigración como parte de su respuesta a ese escenario y ha insistido en que la formación pretende modificar las prioridades de la Administración. En este contexto, ha defendido que los españoles deben ocupar el primer lugar en el acceso a los recursos públicos y ha presentado esta propuesta como uno de los elementos centrales de su programa electoral.

 

El dirigente ha extendido sus críticas a la educación y a la seguridad. Abascal ha sostenido que ambos ámbitos atraviesan dificultades y ha relacionado los problemas que describe con las decisiones del Ejecutivo y con la gestión de la inmigración. También ha expresado su preocupación por la seguridad de las personas mayores y de las mujeres, a quienes ha situado entre los colectivos que, según su argumentación, necesitan una mayor protección. En su intervención ha defendido que los ciudadanos deben poder desplazarse por las calles con tranquilidad y ha vinculado esa demanda con las políticas que Vox propone en materia de inmigración y orden público. Estas cuestiones han servido al líder de la formación para reforzar su mensaje de que el cambio político que reclama debe traducirse en modificaciones de las políticas públicas y en una mayor atención a las preocupaciones cotidianas de las familias.

Las acusaciones de corrupción contra el Gobierno han ocupado igualmente una parte relevante del discurso. Abascal ha acusado al Ejecutivo de tratar de desviar la atención de los escándalos que afectan al entorno socialista y ha recurrido a expresiones como «mafia» para referirse al actual Gobierno. También ha aludido a distintas personas vinculadas al PSOE y ha afirmado que los incidentes y las protestas que denuncia durante sus actos buscan impedir que se hable de esos asuntos. En el mismo contexto, ha hecho referencia a las investigaciones judiciales y a las causas que afectan a dirigentes o personas relacionadas con el partido socialista, presentándolas como parte de su crítica política. Se trata de acusaciones y valoraciones formuladas por el presidente de Vox durante el mitin, en el marco de su confrontación con el Gobierno de Pedro Sánchez.

 

El líder de Vox ha dirigido también un mensaje a los votantes de izquierdas, a quienes ha pedido que escuchen las propuestas de su partido antes de descartar su proyecto político. Abascal ha criticado lo que considera una representación distorsionada de Vox por parte de otros partidos y de algunos medios de comunicación y ha defendido que su formación pretende dirigirse al conjunto de la sociedad, incluidos quienes han votado anteriormente a otras opciones o se han abstenido. En este punto ha rechazado que su proyecto se limite a una parte del electorado y ha reivindicado una «gran tarea de reconstrucción nacional». Según ha afirmado, su partido quiere atraer a ciudadanos preocupados por la situación económica, la vivienda, el empleo y los servicios públicos, con independencia de sus anteriores preferencias políticas.

 

Abascal ha contrapuesto esa propuesta a lo que considera una estrategia de confrontación por parte de sus adversarios. En su intervención ha criticado las referencias a la Guerra Civil en el debate político y ha cuestionado que se utilice ese periodo histórico en la campaña electoral. El presidente de Vox ha sostenido que las preocupaciones actuales de las familias se encuentran en la dificultad para llegar a final de mes, el precio de la gasolina, el acceso a la vivienda y la falta de oportunidades laborales para los jóvenes. Por ello, ha pedido a los votantes de izquierda que comparen los discursos de las distintas formaciones y valoren sus propuestas. «Nosotros aquí no convocamos a los españoles de una facción o de otra, convocamos a todos los españoles sin distinción», ha afirmado, antes de insistir en que su formación pretende reunir apoyos más allá de su electorado habitual.

 

El llamamiento a la movilización electoral ha sido uno de los mensajes más reiterados de su intervención en Zamora. Abascal ha advertido de que las encuestas favorables a un cambio político pueden generar una confianza excesiva entre los simpatizantes y ha pedido mantener la actividad de campaña hasta el día de las elecciones. El dirigente ha reclamado a quienes tengan planes familiares o actividades previstas para el 29 de noviembre que, si les resulta posible, los pospongan hasta después de acudir a votar. «Aquí tiene que votar todo el mundo el 29 de noviembre. No puede fallar nadie», ha señalado. Con esta petición, ha insistido en que el resultado dependerá de la participación y de la capacidad de su formación para convertir el respaldo que percibe en los actos públicos en votos en las urnas.

 

El presidente de Vox ha pedido además a los asistentes que se conviertan en transmisores de su mensaje y convenzan a personas de su entorno que todavía no respaldan a la formación o que podrían optar por la abstención. Abascal ha asegurado que la asistencia a los mítines constituye una muestra de apoyo importante, pero ha defendido que la implicación de sus simpatizantes debe ir más allá de acudir a las convocatorias. Ha animado a hablar con familiares, amigos, compañeros de trabajo y de estudios para explicar las propuestas de Vox y tratar de ampliar su base electoral. En su opinión, esa labor puede resultar determinante para que el partido aspire a convertirse en la primera fuerza política y a alcanzar la Presidencia del Gobierno. «Si cada uno de vosotros sale de aquí con esa tarea», ha afirmado, la formación podrá aspirar a un resultado que vaya más allá de influir en la composición del próximo Ejecutivo.

 

Junto a las críticas al Gobierno y las propuestas económicas, Abascal ha apelado a la identidad nacional y a la historia de España para cerrar su discurso con un mensaje de esperanza. El dirigente ha defendido que el país cuenta con una trayectoria histórica que, a su juicio, debe servir como referencia para afrontar los problemas actuales. En ese contexto, ha mencionado la Reconquista, el descubrimiento de América y la Guerra de la Independencia, y ha contrapuesto esos episodios históricos a la situación política que atribuye al actual Ejecutivo. «Somos españoles. No formamos parte de cualquier nación», ha afirmado, antes de sostener que el proyecto de Vox busca recuperar la confianza en el futuro y ofrecer nuevas perspectivas a las próximas generaciones.

 

El futuro de los jóvenes ha sido uno de los asuntos con los que ha conectado ese mensaje final. Abascal ha defendido que las nuevas generaciones deben tener oportunidades para permanecer en las ciudades y pueblos en los que han nacido, formar una familia y acceder a un empleo que les permita adquirir una vivienda. También ha aludido a las dificultades de las personas mayores, a las que, según ha dicho, debe garantizarse una vida digna y segura, sin que tengan que alejarse de sus hijos y nietos o destinar parte de sus pensiones a ayudar económicamente a sus familiares. El dirigente ha presentado estas aspiraciones como objetivos que, en su opinión, requieren cambios en las políticas económicas y sociales, y ha asegurado que Vox pretende ofrecer una alternativa a quienes consideran que han perdido oportunidades durante los últimos años.

 

Los trabajadores, los autónomos, las pequeñas empresas y el sector primario han completado el repaso de colectivos a los que Abascal ha dirigido su mensaje. El presidente de Vox ha defendido que la carga fiscal debe guardar relación con la calidad de los servicios y las infraestructuras que reciben los ciudadanos y ha cuestionado que los impuestos se traduzcan, según su valoración, en mejores carreteras, trenes, atención sanitaria o educación. También ha reivindicado a agricultores, ganaderos y artesanos que han mantenido durante generaciones actividades tradicionales y que, según ha afirmado, encuentran cada vez más dificultades para garantizar su continuidad. El dirigente ha presentado la defensa del campo y de la actividad económica como parte de su propuesta para recuperar el crecimiento y evitar que los habitantes de las zonas rurales se vean obligados a abandonar sus lugares de origen.

 

Abascal ha concluido su intervención agradeciendo la asistencia de los miles de personas que se han congregado en La Marina y ha reiterado su petición de que los simpatizantes mantengan la movilización hasta la jornada electoral. «Tenemos muchos motivos para la esperanza», ha afirmado, antes de defender que España no está condenada a mantener la situación política que critica y que es posible emprender un camino diferente. El presidente nacional de Vox ha cerrado el mitin con una llamada a la libertad y la prosperidad y con un mensaje dirigido expresamente a los asistentes zamoranos: «Adelante españoles de Zamora, sin miedo a nada ni a nadie». La imagen de la plaza abarrotada, con más de 3.000 personas según la cifra facilitada para el acto, ha marcado una convocatoria en la que Abascal ha situado la movilización electoral, la prioridad nacional, la inmigración y las críticas al Gobierno entre los principales ejes de su discurso.