
Los rojiblancos pierden por 1-3 después de encajar un gol desde el centro del campo y cometer varios errores defensivos. Carlos Ramos recortó distancias con un gol olímpico, pero Ochoa acabó con las esperanzas de remontada
El Zamora CF volvió a tropezar en Primera Federación y lo hizo de una manera especialmente dolorosa, con una derrota por 1-3 ante el Deportivo Fabril en la décima jornada de competición. El conjunto dirigido por Óscar Cano pagó muy caros sus errores defensivos frente a un filial gallego que supo aprovechar prácticamente cada concesión rojiblanca. El encuentro comenzó con una llegada peligrosa de Carbonell, cuyo pase de la muerte no encontró rematador, pero apenas cuatro minutos después llegó el primer mazazo. Un error de Álex Hidalgo permitió a Manu recuperar el balón y sorprender a Íker Piedra con un disparo desde unos 40 metros, aprovechando que el guardameta se encontraba adelantado. El gol condicionó un partido en el que el Zamora dispuso de numerosas ocasiones, incluidos dos remates a los postes, pero volvió a evidenciar una preocupante falta de contundencia en ambas áreas. La derrota dejó una imagen especialmente negativa del equipo en tareas defensivas, incapaz de sostener sus momentos de dominio y castigado por sus propios fallos.
Tras el tempranero 0-1, el Zamora trató de reaccionar y protagonizó una de las acciones polémicas del encuentro en el minuto 7, cuando Carbonell cayó derribado mientras se dirigía hacia la portería rival. Los rojiblancos reclamaron la expulsión del defensor visitante, pero el árbitro no señaló inicialmente ninguna infracción y mantuvo su decisión después de la revisión mediante el sistema de videoarbitraje. El Fabril fue creciendo con el paso de los minutos y acumuló varios saques de esquina, aunque el Zamora volvió a encontrar oportunidades claras en el tramo final de la primera mitad. En el minuto 34, Pau Mascaró desperdició una ocasión inmejorable dentro del área pequeña al encontrarse con un balón que no consiguió rematar correctamente. Tres minutos después, el delantero estrelló un disparo en el poste. La respuesta gallega llegó con un potente remate de Xavi al larguero, antes de que Unai Dufur evitara una ocasión visitante al interceptar un pase de la muerte de Manu. Ya en el descuento, Carlos Ramos ejecutó una falta que Carbonell remató contra el poste, el segundo de los rojiblancos antes del descanso. El marcador reflejaba un 0-1 que castigaba la falta de acierto local y premiaba la eficacia del filial deportivista.
La segunda mitad comenzó con el Zamora buscando el empate, pero un nuevo error individual terminó por complicar todavía más el encuentro. Después de que Mascaró probara fortuna con un cabezazo y un disparo centrado, Luismi Luengo perdió un balón comprometido en tres cuartos de campo en el minuto 55. Íker Gil aprovechó el regalo para plantarse solo ante Íker Piedra y batirlo por bajo, estableciendo el 0-2. Óscar Cano reaccionó introduciendo a Izan Yurrieta y Diego Moreno en sustitución de Guillem Rodríguez y Álex Hidalgo, mientras los rojiblancos continuaban acumulando llegadas sin encontrar el camino del gol. Carbonell estuvo cerca de marcar con un remate a la media vuelta que detuvo el guardameta y Mascaró obligó al portero visitante a realizar una gran intervención en el minuto 68. El posterior saque de esquina, ejecutado por Carlos Ramos, acabó directamente dentro de la portería y permitió al Zamora recortar distancias con un espectacular gol olímpico en el minuto 69. El 1-2 devolvió momentáneamente la esperanza a los locales, que estuvieron cerca de empatar cuando Juanje no consiguió finalizar una llegada por el centro del área y, poco después, otro córner de Carlos Ramos tuvo que ser despejado bajo palos por la defensa gallega.
Sin embargo, cuando el Zamora parecía haber encontrado el impulso necesario para buscar la igualada, volvió a mostrar una alarmante fragilidad defensiva. En el minuto 76, Ochoa recibió el balón dentro del área, controló y se revolvió ante la escasa oposición de los defensores rojiblancos antes de conectar un disparo cruzado que Íker Piedra llegó a tocar, pero no pudo detener. El 1-3 supuso un golpe prácticamente definitivo para un equipo que había conseguido acercarse en el marcador apenas unos minutos antes. Óscar Cano dio entrada a Mauro Costa por Fabi, mientras los locales siguieron intentando generar peligro mediante centros y acciones a balón parado. Unai Dufur remató por encima del larguero en dos ocasiones y Pau Mascaró estuvo cerca de recortar distancias con un cabezazo que se marchó rozando el poste izquierdo en el minuto 86. Pese a los intentos finales, el Deportivo Fabril administró su ventaja hasta el pitido final y se llevó los tres puntos. El Zamora encadena así una nueva derrota liguera, después de la sufrida ante el Cacereño, y vuelve a dejar una sensación preocupante: genera oportunidades suficientes para competir, pero sus errores defensivos y la falta de eficacia ante la portería rival terminan convirtiendo cada partido en una cuesta arriba.


