La consejera de Sanidad, Verónica Casado, asegura que por ahora los datos no invitan a celebraciones en las que puedan registrarse aglomeraciones

La decisión del obispo de la diócesis, Fernando Valera, de aprobar la celebración de una procesión entre San Ildefonso y la Catedral el Domingo de Ramos, siempre condicionada a que las restricciones sanitarias “lo permitan” no se ve con buenos ojos en la Junta de Castilla y León. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha reconocido este martes que no le parece “nada bien” la decisión el obispado y ha asegurado que “no es el momento” de celebrar actos que supongan importantes aglomeraciones de gente.

Casado ha insistido en que todos los especialistas sanitarios hablan del riesgo que suponen estas aglomeraciones a la hora de provocar incrementos de contagios, por lo que la consejera ha pedido “mucho cuidado” a la hora de convocar este tipo de situaciones.

“No estamos para plantearnos celebraciones como estas” ha dicho, dado que hay que frenar “el contacto social al máximo”.

La consejera ha insistido en que con los actuales datos “hay que ser altamente cuidadosos” con respecto a la celebración de todo tipo de actos.