Cayeron derrotados por 29 a 27 con Rugby Ávila Club

Juan Carlos González Carrascal

En la tarde del sábado 23 de octubre, el Zamora Rugby Club disputó su cuarto partido de liga contra el equipo de Rugby Ávila Club (RAC) en el campo de la Ciudad Deportiva de Ávila.

Alineación Zamora Rugby Club: Socio, Drago, Randy, Pechu, Estévez, Albarrán, Cuñado, Tyson, Jorge, Polo, Franga, Isco, Mario, Sola y Melgui.

Partido de los que gusta jugar a ambos equipos, pues no en vano, son de la ‘misma liga’.

Durante la semana se produjeron numerosas bajas en el XV del Carnero por lo que se presentó en Ávila sólo con dos cambios (Isma y Zama) que no llegarían a efectuarse.

Desde el pitido inicial el Zamora Rugby Club metió en su propio campo al Rugby Ávila y el primer ensayo zamorano llegaría muy pronto -en el minuto 3- gracias a un touch-maul cercano a línea de 5 y sería Socio el encargado de posar el balón. Ensayo transformado por Mario por lo que 0-7 para el ZRC. No podían empezar mejor las cosas para los Carneros.

El partido seguiría por los mismos derroteros, negándole los zamoranos el oval a Ávila y jugando continuamente en el campo de éstos, sin que pudieran hacer nada para poder pisar campo zamorano. Mención especial al dominio en las fases estáticas por parte del ZRC, ganando balones propios y ajenos continuamente. Y con éstas, llegaría la segunda marca para el XV del Carnero en el que un balón dividido en el medio del campo, Cuñado, tras varias patadas a seguir, y un favorable bote en la línea de marca, conseguía posar por segunda vez el oval en la zona de marca abulense. Ensayo no transformado que dejaba un 0-12 para los Carneros en el minuto 21.

Tras el ensayo, Rugby Ávila herido en su orgullo, empezó a equilibrar un poco más el partido, aunque fruto más de las infracciones cometidas por el ZRC que por méritos propios. Y así, el equipo local marcaría su primer ensayo tras salida de un pilar del RAC en una touch en línea de 5 zamorana al que nadie fue capaz de frenar. Minuto 32 y marcador 7-12 para ZRC. Y así terminaría la primera parte.

En la segunda parte, el Zamora Rugby Club seguía cometiendo demasiadas infracciones que le daban aire al Rugby Ávila y en el minuto 7 los locales conseguían su segundo ensayo, tras no se r capaz de parar la defensa zamorana al mismo jugador que les endosó el primer ensayo, tras una carrera por la 22 zamorana que se zafó de cuantos Carneros le salían al paso. Minuto 7 de la segunda parte y RAC le había dado la vuelta al marcador para dejarlo en 14-12. Y por si fuera poco, en el minuto 13, los locales golpeaban de nuevo tras ensayar en una salida de golpe de castigo a 5 metros, donde nuevamente, la defensa zamorana no estuvo muy afortunada y que dejaba un 21-12 en el tanteador. Eran los peores del Zamora Rugby Club que no conseguía atajar las indisciplinas y ser más tajantes a la hora de defender.

Pero los zamoranos no se vinieron abajo y en el minuto 17 en una gran jugada de ataque de todo el equipo, un tuya y mía entre Cuñado y Mario, sería éste último el que lograría la tercera marca para los Carneros. Ensayo sin duda muy bonito de ejecución. Se apretaba el marcador en 21-17 para los locales y con más de media parte por jugar. A partir de este momento el partido se volvió loco con ambos equipos volcados al ataque por lo que los ensayos podían caer en un bando u otro, pero sería Ávila quien golpease de nuevo en el minuto 25, tras pitar el árbitro una melé girada a los zamoranos cuya salida de golpe de castigo por parte de RAC fue resuelta de forma efectiva por sus delanteros. Minuto 25 y 26-17 para Ávila. En el minuto 28 el ZRC se acercaría de nuevo en el marcador (26-20) al convertir Mario un golpe de castigo. Espadas en todo lo alto para lo que quedaba de encuentro.

De aquí al final, el Zamora Rugby Club volvió a meter en su campo al RAC y en el minuto 38 conseguía darle la vuelta al casillero, tras pitar el árbitro un ensayo de castigo a favor de los zamoranos por anti juego de los abulenses. 26-27 y final de infarto que esperaba ambas escuadras. El ZRC sólo debía esperar y recuperar el saque de centro y dormir el partido hasta su finalización. Pero en una serie de jugadas desgraciadas de los zamoranos a la hora de conservar el balón, un golpe de castigo a favor del Ávila sirvió para que transformaran y quedase el marcador en un definitivo 29-27 pues ésta fue la última jugada. Un verdadero jarro de agua fría ya que estaban tocando la victoria con la punta de los dedos.

En resumen, partido épico donde los haya, donde los Carneros hicieron un derroche físico increíble (con jugadores ‘tocados’ que aguantaron como jabatos todo el encuentro) que no les fue suficiente para que la suerte los acompañara habiéndoselo merecido con creces durante todo el partido. Una pena porque fueron superiores en todas las fases estáticas y de conquista del oval y que se tiró por la borda por la gestión del oval en la última jugada.

El próximo partido tendrá lugar ya en Zamora contra El Salvador de Valladolid el día 20 de noviembre.